martes 16 de agosto de 2022 - Edición Nº1350

Municipios | 6 ago 2022

Lo que viene

Intendente PRO envalentonado: “Juntos va a ser gobierno en 2023 y esto no es cancherearla”

Así el referente “amarillo” expresó su plena confianza en que la alianza opositora podrá recuperar el gobierno


Por: Claudia Benquerenca

“Desde Juntos estamos acompañando para que el país llegue menos incendiado al 2023, porque nosotros vamos a recuperar el gobierno”, aseguró Mariano Uset, intendente del Coronel Rosales, al analizar el presente complicado que atraviesa el país y el escenario electoral de cara a las elecciones del próximo año.

Además, el alcalde del PRO se refirió a cómo repercute la crisis en la gestión municipal y evaluó los cambios en el gabinete nacional, tras el desembarco de Sergio Massa en el Ministerio de Economía con el paquete de medidas anunciadas.

También adelantó en diálogo con PROVINCIA NOTICIAS cuál será su futuro político al completar su segundo mandato al frente del Ejecutivo municipal.

- ¿Cómo repercute la crisis en la gestión local?

- Los municipios no somos la excepción en lo complicado que es trabajar con un ingreso presupuestado. Los que hacemos las cosas prolijas, en octubre del año anterior, presentamos los presupuestos de ingresos, estableciendo las tasas con una proyección de inflación para el año siguiente.

Esas proyecciones terminaron muy por debajo de lo que está ocurriendo. Los ingresos quedaron sujetos a los valores de octubre del año pasado con proyección no tan pesimista como la realidad actual, donde el porcentual del gasto creció muchísimo.

En el descalabro económico también influye que aun teniendo la plata hay cosas que no se pueden hacer. Se necesitan suministros como repuestos para maquinaria específica y nadie se anima a cotizarlo ni importarlo. Nos quedamos sin los suministros aun teniendo la plata. Pasa con los repuestos y los materiales para las obras.

Un problema adicional, que seguramente estamos sufriendo los municipios que formamos parte de la oposición, es la bicicleta financiera que nos hacen con la demora en los convenios y compromisos por obras u otras prestaciones como IOMA, donde hacemos la prestación y cobramos más tarde o en el Instituto de Previsión Social (IPS) donde entregamos los adelantos de jubilación y no nos devuelven los valores que adelantamos.

Y lo más grave es la demora en la suscripción de convenios para obras por un valor determinado, ya que cuando la licitamos termina saliendo un 30 por ciento más. Esto lo debemos pagar los municipios o reducir el volumen de obra, y esos fondos que pagamos los recuperamos un año después. Esta bicicleta nos escalabra financieramente, porque cuando recuperamos los fondos de una obra financiada por provincia haríamos un tercio de lo previsto.

- ¿Cómo ve los cambios en el gabinete nacional con la llegada de Massa a Economía?

- Estoy esperanzado en que aplanemos la curva de velocidad de caída en la que estamos porque tocamos fondo o porque las medidas anunciadas tengan su resultado.

Uno cuando cae en un barranco sueña con tocar fondo, y es lo que nos está pasando a los argentinos. En el día a día soñamos tocar fondo y terminar con esta incertidumbre que la gente tiene un peso en el bolsillo, hoy compra un paquete de yerba y mañana ya no le alcanza.

Si tengo que evaluar los anuncios, veo más anuncios de un candidato a presidente, porque si bien las medidas giran en torno a lo económico hay algunas que son más de un discurso de campaña presidencial, que espero que pueda llevar adelante, porque muchas de ellas las intentó encarnar Macri en la gestión anterior y cada tanto se comía toneladas de piedras.

Cumplir metas para no superar determinados déficit significa reducir el gasto público, esto a Macri le costó muchos dolores de cabeza, tal como limitar el empleo público o la cuestión de racionalizar la energía. Estas medidas que ahora parecen tan mágicas son las que intentó el gobierno anterior y desde la oposición, hoy el oficialismo, pusieron todo tipo de dificultades.

Después hay otras cuestiones en las que hay que ir al hueso. Más que sacar nuevas medidas de apoyo a la producción hay que sacarle la pata de encima a los agropecuarios, a los industriales, en lugar de inventar nuevas cuestiones para apoyar determinados sectores de la economía productiva, las que generan empleo, divisas, hay que sacarle la pata de encima y dejarlo trabajar.

Ojalá el Ministro pueda llevar adelante muchas de estas cosas, que el gobierno nacional lo apoye, y que La Cámpara, a quien él prometió barrer de la fila del Estado, le permita tomar estas medidas y que los sindicatos acompañen, que el kirchnerismo apoye medidas que tienen un tono antipopulista, porque está claro que la Argentina por el lado del populismo no va. Esperemos que tengan paciencia y tolerancia para que alguien brille por encima de Cristina Fernández o de otros movimientos.

- ¿Cómo ve a Juntos de cara a las elecciones del 2023?

- Juntos está acompañando medidas no para que este gobierno se vaya, porque jamás fue destituyente, ningún espacio de la alianza promovió la bajada de los helicópteros para que se vayan los presidentes antes de tiempo, operaciones que sí sufrió el gobierno de Juntos en su momento. Hoy veo a la oposición muy responsable, y acompañó las tratativas con el Fondo Monetario que ni siquiera el kirchnerismo lo hizo. Digo esto porque desde Juntos asumimos que el 2023 vamos a ser gobierno y no nos interesa tomar medidas para que el país se prenda fuego como dice tanto dirigente del kirchnerismo.

Desde Juntos estamos acompañando para que el país llegue menos incendiado al 2023, porque nosotros vamos a recuperar el gobierno. El desafío no es ganar la elección sino transitar el 2023 y volver a ganar las elecciones el 2027 para tener un periodo razonable y aplicar las transformaciones que el país necesita, si no con 10 o 12 años de populismo y con intervenciones de racionalidad por periodos de cuatro años no vamos a ningún lado. Lo que se construye en cuatro años se destroza en 12 de populismo.

Juntos es muy consciente que en 2023 va a ser gobierno y esto no significa cancherearla, desde esta convicción veo en los referentes cómo vamos a gobernar del 2023 al 2027 y cómo vamos a ganar la elección del 2027. Estos son los desafíos que tenemos por delante, más que ganar la elección del año próximo, que lo doy por hecho.

- En el PRO se muestran varios precandidatos ¿a quién ve con más posibilidades?

- Tenemos que llegar al 2023 con un candidato que construya hacia adentro, y no que por dar esta pelea interna generen fuego amigo dentro del espacio. Y entre los que construyen hacia adentro veo con buenos ojos a quienes también construyen hacia afuera, porque a partir del 2023, tanto en Nación como en Provincia, si vamos a gobernar no lo podemos hacer solos, no nos podemos seguir comiendo las 14 toneladas de piedras, paro día por medio, toma de calles, porque las medida de transformación van a necesitar un apoyo de distintos sectores, que es un poco lo que está buscando Massa ahora.

Vamos a necesitar diálogo y apertura, en algunos fundamentalismos que podemos tener dentro del espacio no veo que haya lugar, porque así nos ubican en un lugar de menos consenso. Dentro del espacio miro a los que tienen más apertura y que no destrocen adentro para llegar. Como tengo la premisa de que el desafío comienza en 2023 que sea el que mayores posibilidades tenga no solo de ser electo sino que tenga mayores posibilidades de construir consensos para tener periodos de gobernabilidad en donde hacer las transformaciones que necesitamos.

- ¿En su caso ya sabe cuán va a ser su futuro político o dónde le gustaría estar?

- Lo más responsable es construir una alternativa para tener un relevo. Estoy terminando mi segundo periodo de gobierno. Cuando se discutió la reforma de la ley de reelecciones, que venía a cerrar definitivamente la discusión la cantidad de periodos consecutivos, finalmente se clavó en dos, y se consensuó que habría un tercer mandato para los que asumimos en 2015. Mi convicción es que dos mandatos son suficiente, por más que lo permita la ley no opto por el tercer mandato, me parece que es bueno para la democracia, las instituciones y los proyectos políticos.

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