Por: Fernando Alarcon
El peronismo anda ahí, en sus roscas eternas, conocidas y tirantes hasta el último minuto. Por estos días volvió la discusión por la ley de reelecciones indefinidas de los intendentes.
Son los propios jefes comunales los que salieron a pedir por la modificación de la legislación, la derogación o lo que sea para poder volver a ser relectos. En ese debate surgen varias preguntas, ¿son casta?, Algunos tuvieron mas de 12 años para generar un reemplazante, ¿por qué no lo hicieron? ¿Cuidan la famosa caja? Del otro lado del mostrador está la otra parte, la que plantea que, si el pueblo los elige mil y una vez, es porque hacen una gestión correcta.
Por ahora, solo por ahora, hoy sábado 7 de noviembre, Axel Kicillof no le estaría cumpliendo la promesa a la cuarentena de intendentes que se plegaron al Movimiento Derecho al Futuro con esa zanahoria en el frente.
Entonces Kicillof, argumentan algunos peronistas, estaría perdiendo fuerza y no solo por el respaldo de algunos alcaldes (por eso la reunión de contención de los últimos días), sino que también el propio espacio.
En paralelo, Cristina Fernández de Kirchner volvió a ocupar el centro de la escena política tras la victoria de Lula da Silva en Brasil, la derrota de Donald Trump y una entrevista concedida a un medio estadounidense. A la espera de una definición de la ONU y de sus posibles consecuencias en la Justicia argentina, la expresidenta busca recuperar protagonismo y mantener movilizado a su núcleo de seguidores.
En ese escenario, su estrategia estaría orientada a reconstruir expectativas y conservar su caudal electoral, en medio de la disputa interna con el gobernador bonaerense. La posibilidad de un eventual fallo favorable también podría convertirse en un elemento para fortalecer su posicionamiento político.
Sin embargo, las miradas sobre el futuro electoral del peronismo también apuntan a Sergio Massa. Según uno de los análisis que circulan dentro del espacio, si el exministro de Economía decide competir, tendría posibilidades de imponerse sobre Kicillof. La crítica al gobernador pasa por su estrategia política y por un supuesto alejamiento de los sectores moderados que resultan determinantes en las elecciones polarizadas.
En esa línea, advierten que Kicillof estaría fragmentando parte del electorado kirchnerista y desplazándose hacia posiciones cada vez más alejadas del votante de centro. El diagnóstico de una parte del peronismo apunta a un error de construcción política que podría reducir sus posibilidades electorales y modificar el equilibrio interno del peronismo.
La comparación más provocadora de ese análisis es con Horacio Rodríguez Larreta. Según la mirada de algunos "compañeros", el mandatario bonaerense estaría adoptando un perfil político cada vez más parecido al del exjefe de Gobierno porteño y no solo en su anticipo como candidato sino en su elección de nuevos apoyos, en un contexto donde las tensiones internas, las expectativas de Cristina y las aspiraciones de Massa vuelven a poner en discusión el liderazgo y el rumbo del peronismo.