Por: Verónica Benaim
El freno que le puso la Cámara de Diputados al debate sobre el proyecto de ley de endeudamiento familiar en la Cámara de Diputados representa un revés político para el peronismo y para referentes como Axel Kicillof, quien utilizaba la morosidad de los hogares para confrontar contra el modelo económico nacional.
La votación, del jueves a la madrugada en el recinto, que devolvió los dictámenes a comisiones sin una fecha límite de tratamiento, fue criticada por diputados de la oposición de la provincia de Buenos Aires que alertaron que el mileísmo quiere “cajonear” el proyecto. Ahora piden que el Congreso brinde una respuesta antes de que termine el año parlamentario para los 1,84 millones de personas con deudas atrasadas. Sin embargo, todo indica que el proyecto quedará cajoneado hasta el año próximo.
Y es que como La Libertad Avanza no tenía los votos para imponer su dictamen (basado en cursos de educación financiera para que quienes no tienen dinero y contrajeron deudas sepan administrarse), la diputada oficialista Silvana Giudice pidió que el proyecto regresara a comisiones bajo el argumento de que “la mora se normalizó y crece el crédito. Los bancos ya refinanciaron a más de 500 mil deudores. No hay que romper todo, sino intervenir con prudencia”.
La moción se aprobó cerca de las 4 de la mañana con 121 votos a favor, 117 en contra y 5 abstenciones. Fue clave el rol de Martín Llaryora, gobernador de la provincia de Córdoba con quien Kicillof mantiene una relación institucional de diálogo frente a la gestión nacional, pero con distancia en el plano político.
El cordobés mandó a abstenerse a sus diputados, que, si hubieran votado en contra de la moción oficialista, la estrategia del Gobierno nacional habría fracasado. Uno de los más enojados con la situación fue el radical Pablo Juliano quien apuntó contra los diputados cordobeses y contra el espacio que nuclea a misioneros y salteños que responden a Gustavo Sáenz y Hugo Passalacqua que se ausentaron del recinto a la hora de la votación favoreciendo al gobierno libertario.
En el caso del gobernador Passalacqua, Kicillof visitó Misiones y consolidó el mes pasado una agenda de articulación institucional, federal y productiva, pero con diferencias a las políticas económicas de la administración nacional.
“Cada vez que llegan camionetas negras a la puerta del Congreso cortamos clavos. Porque de repente algunas voluntades se levantan, se esconden, tienen dictámenes y los tiran a la basura, otros dicen que sí y después que no, dicen que esperan que los llame no sé quién”, disparó Juliano al tiempo que añadió: “Lo que no puede pasar es que NO haya ley para aliviar a los seis millones de morosos porque sería una defraudación total”.
Otra de las diputadas que se expresó fue la massista Sabrina Selva. Apuntó con nombre y apellido contra quienes se abstuvieron en la votación. «El giro en el aire que permitió eso a último momento fue de los cordobeses Juan Schiaretti, Juan Manuel Brügge (Encuentro Federal), Carolina Basualdo, Ignacio García Aresca, Carlos Gutiérrez y Alejandra Torres, que paradójicamente votaron todo en sintonía con el gobierno y le permitieron a La Libertad Avanza volver el expediente a comisión».
Por otro lado, en diálogo con Provincias Noticias, la diputada de la Coalición Cívica, Mónica Frade advirtió que la jugada del oficialismo “fue una triste emboscada de lo peor de la política, cuyo objetivo es prolongar los beneficios a los que monopolizan la usura, en particular las billeteras”.
“Representan esos intereses, para que sigan lucrando con los beneficios otorgados por el DNU 70/23, con absoluto desinterés por la crisis que están atravesando millones de argentinos, cuyos indignos ingresos (cuando los tienen) no les da otra opción que ese tipo de endeudamiento”, agregó.
La quilmeña, además alertó sobre cómo se agravará la situación por nuevos morosos y por quienes refinanciaron y tampoco pueden pagar. “En el conurbano se concentran los mayores bolsones de pobreza y se suma la abrumadora cantidad de oficinas que a la luz del día, ofrecen ‘prestamos instantáneos´. Pululan además los préstamos ´informales´ cuyos métodos de cobro los conocemos y, para que el combo sea totalmente explosivo, esas oficinas de préstamos operan alrededor de los Bingos. Nadie está haciendo nada con ese desmadre silencioso”.
Por su parte, al ser consultado por este medio sobre el tema, el diputado de Unión por la Patria, Hugo Yasky respondió: “El gobierno y sus cómplices siguen haciendo lo imposible, con maniobras de último momento, para impedir que empecemos a darle una solución a millones de familias endeudadas por la brutal crisis de ingresos”.
En ese sentido, manifestó: “Gobiernan solo para los ricos y para perpetuar la desigualdad. Le condonan deudas a los grandes evasores, subsidian a multimillonarios como Galperin pero no pueden votar un alivio a los que se endeudaron porque no llegan a fin de fin de mes. Y encima se burlan de la gente”.