El intendente de Morón, Lucas Ghi, volvió a delegar su responsabilidad política en el secretario de Seguridad Ciudadana municipal, Damián Cardoso, quien debió someterse a una dura interpelación ante los 24 concejales del distrito. Durante una acalorada sesión, el funcionario tuvo que salir a defender las graves deficiencias del área a su cargo frente a los sistemáticos episodios delictivos que atemorizan a los vecinos del municipio.
No es la primera vez que Cardoso, un exdiputado provincial del PRO reconvertido en mano derecha y hombre de extrema confianza de Ghi, debe actuar como escudo del jefe comunal. Apenas tres meses atrás, el secretario atravesó una situación similar en el Concejo Deliberante a raíz del escándalo desatado tras el hallazgo de medio kilo de cocaína en la vivienda de la entonces directora de Género y Diversidades del Municipio, Luna Ortigoza.
Esta nueva convocatoria institucional fue impulsada por el cuerpo deliberativo a partir de un violento tiroteo registrado el pasado jueves por la mañana frente a las puertas del Colegio Emaús de El Palomar. En ese hecho, la víctima fue Hernán Catarraso, un comisario retirado que se encontraba dejando a su hija en el establecimiento educativo cuando fue interceptado por delincuentes.
El violento episodio en El Palomar se suma a la multiplicada nómina de hechos violentos que sacuden a diario al distrito. Esta realidad choca de frente con el discurso de la gestión municipal, dado que tanto el intendente Ghi como el propio Cardoso sostienen públicamente el éxito de sus medidas de prevención y suelen exhibir estadísticas oficiales elaboradas por su propio equipo con supuestas bajas en los índices delictivos.
La jornada del tiroteo en las cercanías del colegio detonó un inmediato reclamo social y político. Mientras los concejales de las distintas bancadas resolvían por unanimidad la interpelación al Ejecutivo municipal, varios centenares de vecinos se movilizaron hasta las puertas de la casa de Lucas Ghi para exigir respuestas concretas y mayores garantías ante el imparable avance de la inseguridad en el distrito.