La vicegobernadora bonaerense, Verónica Magario, cruzó al presidente Javier Milei al cuestionar el escenario social y laboral del país, al tiempo que presentó duras cifras sobre la informalidad, la desocupación y el impacto de la crisis en los sectores trabajadores.
La dirigente matancera cruzó los señalamientos del Ejecutivo nacional hacia quienes advierten sobre la pérdida del poder adquisitivo y remarcó que las estadísticas oficiales reflejan una realidad irrefutable. Según detalló, en la Argentina actual conviven 6 millones de trabajadores en relación de dependencia, otros 6 millones registrados bajo el régimen del monotributo y 1.800.000 desocupados. En esa línea, puntualizó que el 42% restante de la masa laboral se encuentra en condiciones de informalidad y trabajo no registrado.
Magario alertó sobre las consecuencias de este esquema productivo al señalar que la falta de registro formal genera profundas desigualdades sociales, privando a millones de argentinos del acceso a prestaciones básicas como la cobertura de salud mediante obras sociales y la continuidad educativa.
Frente a este cuadro de situación, la titular del Senado provincial hizo un llamado a la reconstrucción de un modelo de desarrollo basado en la creación de empleo de calidad, el impulso al consumo interno y la recomposición de los salarios para lograr ingresos competitivos.
Por último, la referente del peronismo bonaerense instó a la dirigencia y a la militancia a asumir un rol activo para revertir el contexto socioeconómico actual. Sentenció que es momento de reaccionar de manera colectiva para salir de la resignación y devolver al país hacia una senda de crecimiento y bienestar.