La tranquilidad que solía caracterizar a la ciudad de Salto parece haber quedado en el pasado. En los últimos tiempos, el distrito gobernado por el intendente Ricardo Alessandro alineado al gobernador Axel Kicillof ha sufrido un vertiginoso incremento de la delincuencia, posicionándose a la par de distritos históricamente conflictivos de la Segunda Sección Electoral como San Nicolás y Pergamino.
La problemática impacta de lleno en la rutina diaria de los vecinos. En las primeras horas de la mañana de este miércoles, una mujer de aproximadamente 45 años fue interceptada por dos delincuentes en motocicleta mientras se dirigía a su trabajo en bicicleta, en la intersección de las calles Croacia y Vicente Pelliza. Bajo amenaza y en medio de una crisis de pánico, la víctima debió entregar sus pertenencias y su teléfono celular.
La secuencia refleja un patrón recurrente: asaltos a mano armada, entraderas, rotura de cristales en automóviles y un notable aumento en el robo de motocicletas y bicicletas, delitos que perturban tanto a la zona céntrica como a los barrios.
A este panorama de vulnerabilidad se sumó en las últimas horas un hecho de extrema gravedad institucional: la fuga de un detenido de la comisaría local, ubicada a metros del edificio municipal. El sujeto, aprehendido en el marco de una causa por robo agravado a disposición de la UFI N° 14 de San Nicolás, logró violentar los mecanismos de seguridad de la celda, forcejear con el personal policial y darse a la fuga. El episodio reavivó el descontento social y las críticas hacia las fuerzas de seguridad locales, sobre las cuales pesan además quejas de vecinos por la atención brindada al momento de radicar denuncias.
El escenario derivó también en derivaciones de índole política. Ante lo que diversos sectores definen como una falta de respuestas por parte del Ejecutivo municipal, la exconcejal y referente de La Cámpora, Carolina Rodríguez, cuestionó públicamente el funcionamiento del centro de monitoreo e impulsó la creación de "Ojo Vecinal". Se trata de un canal de recepción de reclamos diseñado para articular las denuncias de la comunidad y visibilizar la situación edilicia y de patrullaje en los barrios.
Mientras la preocupación ciudadana se intensifica, en Salto se demandan soluciones concretas y un plan de acción integral por parte de las autoridades para devolver la seguridad a las calles.