El Gobierno de la provincia de Buenos Aires, encabezado por Axel Kicillof, oficializó en las últimas horas el cobro de un tributo del 2% a las ganancias obtenidas en sitios de apuestas virtuales.
La medida alcanzará de manera directa a las siete plataformas autorizadas para operar en el territorio bonaerense y, según indicaron desde el Ejecutivo, los fondos recaudados se destinarán de forma exclusiva a la prevención y abordaje del juego compulsivo.
Tras la confirmación de la medida, el arco opositor en la Legislatura provincial salió al cruce de la decisión oficial y cuestionó con dureza el fin recaudatorio de la norma en desmedro de la salubridad pública.
El diputado provincial de la Unión Cívica Radical (UCR), Diego Garciarena, encabezó los reclamos y señaló que el Estado bonaerense no puede hacer negocios con un problema que debería estar combatiendo de manera integral.
En ese sentido, el legislador marplatense que representa a la Quinta sección electoral remarcó que la ludopatía, especialmente cuando afecta a niños, niñas, adolescentes y adultos mayores, no constituye un asunto tributario o fiscal, sino que se trata de un grave problema social e intrafamiliar.
Asimismo, Garciarena instó al gobernador a enfocar las acciones del Ejecutivo en el combate real contra las plataformas clandestinas, la regulación de la publicidad desmedida y el freno al sobreendeudamiento que atraviesan miles de familias bonaerenses por el impulso irrefrenable a las apuestas.
El referente radical concluyó su reclamo advirtiendo que lo que está en juego en la provincia de Buenos Aires es la salud mental y la integridad de la ciudadanía, más allá de la búsqueda de recursos para las arcas provinciales.