Mientras se aguardaba el cuórum necesario para dar inicio a la reunión de la comisión de Legislación General de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, el ambiente de trabajo dio paso a un distendido intercambio de chascarrillos y chicanas entre los legisladores presentes y aquellos conectados de manera remota a través de Zoom.
Entre los expedientes del orden del día figuraba la iniciativa para declarar "Personalidad Destacada del Deporte" al exjugador de River Plate, Franco Mastantuono. Sin embargo, antes de entrar en el terreno formal de los dictámenes, la atención se la llevó el plano estético de la política territorial.
El presidente de la comisión, el diputado Rubén Eslaiman, rompió el hielo dirigiéndose al legislador oriundo de Escobar, Leonardo Moreno. Con tono jocoso, Eslaiman aludió a la intensa semana de gestión y al reciente lanzamiento del polo científico encabezado por el gobernador Axel Kicillof.
Rápidamente, la conversación derivó hacia el jefe político de Moreno: el intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk. Fue allí donde el propio diputado no dudó en responder entre risas que el jefe municipal se había sometido a un renovador trabajo de "chapa y pintura".
La humorada tiene como trasfondo los persistentes rumores del distrito sobre supuestas intervenciones estéticas del jefe comunal: desde toques faciales y lifting para estirar la piel hasta tratamientos para atenuar arrugas.
A las especulaciones sobre su rostro se sumaron comentarios bromistas sobre un presunto tratamiento contra la obesidad. En ese marco, en los pasillos recordaron la célebre respuesta del futbolista colombiano Juan Fernando Quintero cuando cuestionaban su estado físico: "No estoy gordo, soy nalgón", muletilla que el propio Sujarchuk habría emulado entre su entorno cercano para tomarse las críticas con humor.
Tras la ronda de risas y complicidad en el recinto y las pantallas, la comisión parlamentaria volvió a la formalidad y procedió a aprobar la totalidad de los proyectos en agenda.

