La Unión Cívica Radical de La Plata renovó sus autoridades y abrió una nueva etapa en la conducción del partido. Federico Ayllón asumió como nuevo presidente del Comité local, acompañado por Laura Busse como vicepresidenta y Leandro Bazze como secretario general.
Durante el acto, realizado en la histórica Casa Ricardo Balbín, también asumieron Juan Matinanta al frente de la Juventud Radical y Agustín González en el Comité de la Sección Primera.
El cambio de autoridades marcó además el cierre de la gestión de Pablo Nicoletti, quien estuvo cuatro años al frente del radicalismo platense. Al hacer un balance, destacó los objetivos que se había planteado al asumir y remarcó el proceso de reorganización interna.
“Nos propusimos fortalecer, renovar y unir al radicalismo platense. Hoy podemos decir que lo cumplimos”, afirmó Nicoletti.
El dirigente sostuvo que durante su conducción se logró “ordenar la vida institucional, ampliar la participación” y sumar nuevos dirigentes, hasta llegar a una renovación con el partido unido.
“Eso no lo hizo un dirigente: lo hizo toda la militancia radical”, remarcó.
De cara a lo que viene, Nicoletti puso el foco en la disputa por el gobierno de la ciudad y planteó que el radicalismo debe transformar su estructura partidaria en una alternativa electoral.
“El resultado es un radicalismo preparado para competir por gobernar la ciudad”, sostuvo, y agregó: “No fortalecernos para mirarnos entre nosotros, sino para representar a más vecinos y transformar esa fortaleza en ideas, equipos y un programa de gobierno”.
En su discurso, además, cuestionó la situación de La Plata y planteó una discusión sobre los recursos que recibe la capital bonaerense.
“La Plata es la capital de la Provincia y hace años recibe menos de lo que genera. Necesita una gestión que funcione y una discusión seria sobre la distribución”, afirmó.
Para Nicoletti, existe actualmente una oportunidad para construir una alternativa política en la ciudad. “Hoy hay un espacio enorme para una alternativa seria, moderna y con sensibilidad social. Ese es nuestro lugar y nuestra responsabilidad”, señaló.
El dirigente continuará su actividad partidaria como presidente de la Convención Provincial de la UCR. Desde allí, ratificó el perfil que pretende para el partido: “Un radicalismo con vocación de poder, no de testimonio; decente administrando lo público y con las personas en el centro de las decisiones”.
Con la asunción de Ayllón, el radicalismo platense inicia así una nueva etapa, con el desafío de consolidar la unidad alcanzada y convertirla en una propuesta electoral competitiva de cara a las próximas elecciones.