El vicepresidente del Parlasur, Gustavo Arrieta, mantuvo una importante reunión de trabajo con representantes de la Confederación General del Trabajo (CGT) con el objetivo de analizar el panorama político, económico y social a nivel nacional, como así también el impacto directo de las políticas macroeconómicas en el distrito de Cañuelas y la región.
Del encuentro participaron destacados dirigentes del entramado sindical local: Fabián Ochoa, del Sindicato del Mercado Agroganadero y la Federación de la Carne; Roberto Arce, de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM); Roberto Morelli, de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA); y Lucas Granada, del Sindicato de Camioneros.
Durante la cumbre, las partes coincidieron en manifestar una profunda preocupación por las consecuencias de las medidas implementadas por el Gobierno Nacional. Entre los principales ejes expuestos, destacaron la caída sostenida del consumo, la pérdida de puestos de trabajo, el ahogo productivo de las pymes e industrias y el creciente endeudamiento de las familias.
Uno de los puntos de mayor debate fue el crítico momento por el que atraviesa el sector cárnico, severamente afectado por la retracción del consumo interno. Al respecto, los dirigentes explicaron cómo la baja en el consumo de carne vacuna por habitante impacta negativamente en toda la cadena de valor: desde la producción y la comercialización hasta la estabilidad laboral de los trabajadores de la actividad.
Asimismo, se abordó la situación del entramado pyme e industrial regional, donde el enfriamiento de la economía e históricas contracciones en el mercado interno vienen provocando reducción de la actividad, suspensiones y pérdida de empleos. En ese sentido, remarcaron el impacto que este escenario genera en Cañuelas, al tratarse de un municipio con un sólido perfil industrial, agroganadero, logístico y comercial.
Los referentes gremiales advirtieron que la caída de las ventas es un problema transversal que daña en simultáneo al comercio local y a sectores estratégicos como la construcción. La pérdida de poder adquisitivo y el menor flujo de dinero en circulación golpean la rentabilidad empresarial y condicionan la sostenibilidad del empleo formal.
A su vez, se puso la lupa sobre el deterioro del bolsillo familiar frente a la suba de la morosidad. Durante el intercambio se expuso cómo cada vez más hogares deben recurrir al financiamiento con tarjetas de crédito, financieras u otros mecanismos de endeudamiento para solventar gastos de la vida cotidiana, en medio de un contexto donde los salarios no logran acompañar la suba del costo de vida.
Tras la jornada, Arrieta y la cúpula gremial ratificaron el compromiso de sostener y articular espacios de diálogo permanente entre los sectores políticos, sindicales y productivos. El propósito compartido es visibilizar el impacto territorial del programa económico nacional y estructurar iniciativas conjuntas orientadas a recuperar el consumo, proteger las fuentes de trabajo y respaldar al sector productivo cañuelense.