La polémica se desató minutos después del triunfo 2-1 de la Selección argentina frente a Inglaterra en Atlanta, por las semifinales del Mundial. Tras el pitazo final, los futbolistas desplegaron una bandera con la consigna “Las Malvinas son argentinas”, lo que generó repercusiones inmediatas en el plano político.
El presidente Javier Milei relativizó el gesto y pidió no mezclar el fútbol con la política. “Es un partido de fútbol, hay que entender eso. No hay que caer en slogans berretas, populistas, nacionalistas, rancios”, afirmó en declaraciones radiales. Además, sostuvo que “las Malvinas se recuperan con diplomacia sabia y no con gestos de patrioterismo baratos”.
En ese contexto, el intendente de Pehuajó, Pablo Zurro, salió al cruce del mandatario con un fuerte descargo.
“¡Javo! Te equivocaste otra vez. Cuando vos decís ‘se agarraron de un sentimiento argentino’, no, de todos los argentinos. Vos no tenés un sentimiento argentino, Javo. Vos tenés una foto de Thatcher en tu oficina, Javito. Thatcher es una asesina, en la guerra de Malvinas, ¡una asesina de guerra! Eso es Thatcher. ¿Cómo te vas a enojar por una bandera que reivindica el sentimiento del pueblo argentino?”, lanzó el jefe comunal.
Las declaraciones de Zurro se suman a otras voces que cuestionaron la postura presidencial y reavivan el debate sobre el significado político y simbólico del reclamo por las Islas Malvinas, incluso en escenarios deportivos.