El intendente de Pilar, Federico Achával, advirtió que el deterioro de la economía ya se siente con fuerza en el distrito y aseguró que las familias atraviesan un momento crítico, con dificultades crecientes para llegar a fin de mes. En ese contexto, cuestionó las políticas económicas del gobierno de Javier Milei y alertó por su impacto directo sobre la industria, el comercio y el empleo local.
“Pilar no es ajeno a la realidad de la Argentina, por el contrario, refleja las diferencias sociales”, sostuvo el jefe comunal, al describir la situación del distrito. En ese sentido, remarcó que el municipio concentra el parque industrial más grande del país, por lo que las decisiones económicas a nivel nacional tienen consecuencias inmediatas en la producción y el trabajo.
Achával advirtió que la apertura de importaciones ya está modificando el funcionamiento de muchas empresas. Según explicó, algunas firmas redujeron personal o reorientaron su actividad, lo que repercute en el mercado laboral local y en la dinámica económica general.
El intendente también puso el foco en el comercio de cercanía, uno de los sectores más golpeados por la caída del consumo. “Hay una caída grave del consumo para los comerciantes de nuestras localidades. Particularmente en el comercio de barrio lo vemos mucho, en la panadería y en el comercio de proximidad, donde la gente tiene que hacer un esfuerzo mucho más extraordinario para llegar a fin de mes”, señaló.
De acuerdo con su diagnóstico, la retracción de las ventas afecta especialmente a pequeños negocios como panaderías, almacenes y comercios barriales, en un contexto de pérdida del poder adquisitivo que obliga a las familias a restringir sus compras a lo esencial.
Frente a este escenario, Achával defendió el rol del Estado municipal como sostén ante la creciente demanda social. Detalló que su gestión reforzó la asistencia a jubilados para facilitar el acceso a medicamentos esenciales y amplió el acompañamiento a comedores y merenderos que contienen a cientos de familias, en medio del recorte de programas nacionales.
Además, advirtió que los municipios atraviesan una situación financiera cada vez más compleja. Según explicó, Pilar dejó de recibir fondos de distintos programas nacionales y también sufrió una caída en los recursos coparticipables, lo que obliga a reorganizar partidas para sostener servicios y políticas sociales sin afectar las prestaciones básicas.
En ese marco, el intendente remarcó la necesidad de sostener la presencia del Estado local para amortiguar el impacto de la crisis en los sectores más vulnerables. “La gente tiene que hacer un esfuerzo mucho más extraordinario para llegar a fin de mes”, insistió, al describir un escenario que, según aseguró, ya se refleja con claridad en la vida cotidiana de los vecinos de Pilar.