Por: Fernando Alarcon
El senador provincial y jefe comunal de Tres de Febrero en uso de licencia Diego Valenzuela analizó en PROVINCIA NOTICIAS la actualidad política de la provincia, las medidas implementadas por el gobierno nacional y las perspectivas de La Libertad Avanza para el 2027.
Además, cuestionó las críticas del gobierno de Axel Kicillof hacia la gestión nacional y descartó que hay deudas de nación a provincia. Planteó que forma parte de un equipo que quiere gobernar la provincia en el 2027 y ve posible un acuerdo con el PRO para derrotar al peronismo en el próximo año electoral.
¿Cómo estás viendo la Legislatura? ¿Es lo que esperabas?
Después de diez años de gestión en un municipio, el inicio en la Legislatura fue chocante. Estuvimos casi seis meses sin sesiones ordinarias y, por la interna del oficialismo, hubo una demora importante para conformar las comisiones.
Hoy me toca presidir la Comisión de Asuntos Municipales, y eso me entusiasma porque nos permite impulsar reformas que los municipios y los vecinos de la provincia necesitan desde hace muchos años. Soy un convencido de que hay que descentralizar la gestión de la Provincia. Cuando empoderamos a los gobiernos locales, estamos empoderando a los vecinos, acercando las decisiones y mejorando la calidad de los servicios públicos.
También espero que podamos tratar los proyectos que presentamos desde La Libertad Avanza: la Boleta Única, la Ley de Transparencia Fiscal, iniciativas para fortalecer la seguridad —como impedir el uso de celulares en las cárceles— y un proyecto de “hojarasca” para derogar leyes obsoletas que sólo generan burocracia y traban la actividad económica, entre muchas otras propuestas.
Kicillof y sus asesores remarcan la falta de cumplimiento de los convenios firmados por Milei.
La Nación no tiene una deuda con la provincia de Buenos Aires. Está cumpliendo con lo que establece la Ley de Coparticipación. El problema es que el gobernador Kicillof apostó durante años a los fondos discrecionales que le enviaba el gobierno de Alberto Fernández y Cristina Kirchner, y ese esquema ya no existe.
Si la Provincia quiere recuperar capacidad para hacer obras y brindar mejores servicios, tiene dos caminos. Primero, dar la discusión de fondo sobre la coparticipación, porque hoy los bonaerenses aportamos mucho más de lo que recibimos y parte de esos recursos terminan financiando provincias con regímenes poco eficientes.
Y segundo, hacer las reformas necesarias para volver atractiva a Buenos Aires para la inversión. La plata no llega mágicamente desde la Nación: se genera creando condiciones para que vengan empresas, haya más trabajo privado, aumente la inversión y, con ello, crezcan los recursos genuinos para financiar las obras que necesitan los bonaerenses.
Santilli dijo que falta que el crecimiento llegue a los ciudadanos de a pie, al comercio de la esquina, ¿qué opinás?
La macroeconomía y la microeconomía no son dos realidades separadas: forman parte del mismo proceso. Hoy la Argentina está creciendo, pero al mismo tiempo atraviesa una profunda reconversión productiva como consecuencia de un cambio de régimen económico. Dejamos atrás un modelo basado en la inflación, el déficit y los privilegios para construir una economía sana, estable y con crecimiento sostenido.
En toda transformación de esta magnitud hay sectores que avanzan más rápido y otros que necesitan más tiempo para adaptarse. La consolidación de la estabilidad, la baja de la inflación y la recuperación de la inversión van a ir mejorando la situación de cada actividad y el poder adquisitivo de los argentinos.
Hay sectores que todavía están más demorados, como la construcción, pero también allí empiezan a verse perspectivas de recuperación con el plan de concesiones viales y obras de infraestructura, que contempla más de 3.000 kilómetros en la provincia de Buenos Aires. La industria, por su parte, está atravesando un proceso de reconversión para ser más competitiva en una economía abierta y estable.
El desafío es sostener el rumbo. Si seguimos creciendo, manteniendo el equilibrio fiscal y reduciendo la inflación, la mejora de la microeconomía llegará cada vez con más fuerza a las familias y a todos los sectores productivos. No hay que aflojar: el cambio de fondo lleva tiempo, pero es el camino para que el crecimiento sea duradero.
¿Seguís con ganas de ser candidato a gobernador?
Me siento parte del equipo que quiere gobernar la provincia de Buenos Aires en 2027. No lo vivo como una cuestión personal ni de cargos. Lo importante es construir una alternativa superadora al modelo populista que representan Cristina Kirchner y Axel Kicillof. Hoy podrán estar enfrentados por cuestiones de liderazgo, pero en el fondo comparten la misma visión: creen que el bienestar lo genera el Estado.
Nosotros pensamos distinto. Creemos en un Estado que se concentre en sus funciones esenciales, garantice seguridad, educación, salud e infraestructura, y deje espacio para que el sector privado, los emprendedores y quienes trabajan puedan crecer.
Queremos una provincia que deje atrás un modelo agotado y abrace la cultura del trabajo, del esfuerzo, del mérito, del orden, la inversión y la innovación. Esa transformación ya la demostramos en Tres de Febrero. Con un Estado más chico y eficiente, menos impuestos y reglas claras, es posible generar desarrollo y atraer inversiones. Ese camino puede llevarse a toda la provincia.
¿Ves posible un acuerdo con el PRO para 2027?
Lo veo posible y también necesario. El PRO primero tiene que resolver su situación interna. Hoy conviven dos posiciones. Hay dirigentes, como Diego Santilli, que reconocen el liderazgo del presidente Javier Milei y entienden que hay que consolidar un espacio común para profundizar el cambio. Esa experiencia ya demostró ser exitosa y, además, no podemos olvidar que en 2023 el kirchnerismo ganó la provincia porque quienes impulsábamos un cambio fuimos divididos.
También existe otro sector que busca construir un camino propio, cuestiona aspectos centrales del rumbo que impulsa el presidente Milei y, en definitiva, intenta condicionar ese proceso de transformación que también acompaña Patricia Bullrich.
¿Qué te parece que les falta a los bonaerenses?
Los bonaerenses necesitan una alternativa unida para dejar atrás un modelo que hace décadas fracasa: una provincia con déficit crónico, empresas públicas deficitarias, impuestos distorsivos que desalientan la inversión, una inseguridad cada vez más grave y un Estado que muchas veces protege más al delincuente que al vecino que trabaja. Ese modelo necesita un cambio profundo, y para lograrlo hace falta construir la mayor unidad posible alrededor de las ideas del cambio.