Por: Fernando Alarcon
En los últimos meses el gobernador Axel Kicillof, sin decirlo a los cuatro vientos, emuló al presidente de la nación Javier Milei y lanzó que en la provincia el conocido latiguillo que dice que “no hay plata”. Botón de muestra, es la deuda que mantiene con los proveedores, que aún reclaman pagarés de enero y febrero.
En ese marco, sostienen en el Ejecutivo que las cuentas del Estado bonaerense están en rojo y culpan, por supuesto, al mandatario nacional por las deudas de fondos que mantiene con la Provincia. Empero, ex vox populi que plata para la campaña hay, y se verá en diferentes movidas que se avecinan en propagandas del mandatario bonaerense no solo en la PBA sino que también en otras jurisdicciones provinciales.
Con todo, el “no hay plata” se puso en práctica ayer por la mañana bien temprano, cuando la vicegobernadora Verónica Magario comenzó con la roda de llamados.
Según pudo saber PROVINCIA NOTICIAS, la primera en recibir la llamada fue Malena Galmarini. La tigrense miró que sonaba su celular y vio que era la matancera la que llamaba. Era para decirle que, por orden del gobernador, baje su proyecto de emergencia en Salud Mental, o se lo iban a bajar.
El fundamento de Magario fue que Kicillof apuntó que como toda emergencia trae aparejada un presupuesto de ejecución, su gobierno no estaba, o no estaría, en condiciones de afrontarlo.
Misma situación para los proyectos de Mario Ishii. El líder paceño iba a presentar sus iniciativas de emergencias sanitaria y alimentaria en el orden del día o sobretablas. En el debate en Labor Parlamentaria que se desarrolló ayer pasadas las 14 horas las emergencias de Ishii no se trataron por lo que el intendente de José C. Paz en uso de licencia avisó que lo iba a presentar sobretablas.
Confiaba el “cazatraidores” cerca del mediodía que “las manos” estaban. En su cuenta había 19 votos de su propio espacio más algunos opositores, que habían dicho que “sí”.
Empero, pasada Labor, en el despacho de Ishii las caras cambiaron y lo que era una alegría comenzó a tornarse en una frustración. Las voces de los pasillos de la cámara alta provincial cuentan que fue la propia Verónica Magario la que llamó, uno por uno, a los senadores opositores que iban a acompañar a Mario Ishii. Por supuesto, la oferta fue más importante y desistieron de apoyar al hombre del poncho.
Por supuesto, y fiel a su estilo frontal, Ishii quiso que le dijeran “en la cara”, que sus proyectos de emergencias sanitaria y alimentaria no iban a tratarse y mucho menos aprobarse. Eso pasó. Al paceño le comunicaron en la reunión de bloque se desarrolló ayer por la tarde que sus proyectos no corrían.
Embroncado, Mario Ishii salió del despacho de reuniones con los ojos llenos de lágrimas. Así lo confirmaron varios senadores a PROVINCIA NOTICIAS. “Mario lloraba de bronca, porque no podía entender cómo no se atiende a la gente en este momento, que no solo no tiene para comer, sino que tampoco tiene para comprar un ibuprofeno” comentó un senador que apoyaba la moción del histórico intendente.
En ese análisis, sostuvieron los senadores peronistas kirchneristas y cristinistas, que “no se entiende cómo la oposición no aprovecha esta situación, donde el vice de la cámara está diciendo que la gente se muere en los hospitales bonaerenses por falta de recursos y atención. Inexplicable. Deben tener fajos de argumentos para callarse la boca”, arremetieron.
Con todo, Axel Kicillof y Verónica Magario hicieron llorar a Mario Ishii, que prometió revancha.