Finalmente, y después idas y vueltas, el velatorio del Indio Solari va a llevarse a cabo en el Polideportivo Gatica, sobre avenida Mitre al 5000, en el Parque de los Trabajadores, Villa Domínico de Avellaneda.
La cita ricotera, considerada como "la última Misa", será a partir de las 11 de la mañana y se espera una multitud en el distrito gobernado por el intendente Jorge Ferraresi.
Por supuesto, esta decisión trae aparejada posiciones y opiniones políticas propias y ajenas del peronismo. Son varios los que consideran que "atrás de esta movida del Indio hay una intención electoral".
Como se sabe, el gobernador Axel Kicillof ya mostró sus cartas para disputar el sillón de Rivadavia el año que viene, y Jorge Ferraresi, también quiere ser parte del debate interno por la sucesión del actual mandamás bonaerense.
Explican en Avellaneda, desde el peronismo y del arco opositora, que "lo que está haciendo Ferraresi no es más que demagogia, buscar en el dolor algún tipo de rédito político y decir que, gracias a él, el Indio tuvo su despedida merecida".
Claro, las acciones electorales del jefe comunal de Avellaneda están en baja. Nadie en el espacio lo quiere, y mucho menos para gobernador. Por eso, creen en el entorno del alcalde que esta sería una oportunidad para llegar a todos los rincones de la provincia, y de ahí actuar en consecuencia.
Nada de eso pasara. Cristina Fernández no lo quiere. Lo vetará antes que se deje su nombre sobre la mesa. Kicillof no podrá hacer nada. Y tampoco va a arriesgar sus intenciones por Ferraresi. "Traicionó a Cristina mirá si no lo va a hacer con Ferraresi" dicen en el kirchnerismo.
Con todo, Jorge Ferraresi quedó en el ojo de la tormenta bajo la pregunta: Oportunismo político o sentimiento ricotero.