miércoles 20 de mayo de 2026 - Edición Nº2723

Actualidad PN | 20 may.

Por Fernando Torrillate

Cristina Fernández y Axel Kicillof: "La foto que no es"


Por Fernando Torrillate, dirigente de Nuevo Encuentro

 

A la derecha abajo de la imagen que acompaña esta nota hay un rombo claro de contornos curvos. Indica que el retrato de Axel y Cristina en el departamento donde ella cumple su injusta prisión es obra de Gemini, una aplicación de IA de la familia Google. Es decir, no es real. Es una invención virtual.

Muchos deseamos que esa foto registre un acontecimiento con huella espacio temporal. Pero no. Es una imagen falsa.

Sin embargo, es potente. Lo que no pasó es fuerte. Tiene una potencia que quizás sea más grande que la que hubiera tenido un retrato real de ambos dirigentes en San José 1111. De existir, la foto real se comentaría unos días, tal vez una semana. La no foto es comidilla de militantes y periodistas desde hace muchos meses, más de un año.

La dialéctica política hizo que lo que no pasó sea causa de lo que pasa y consecuencia de algo que quizás haya pasado o no. ¿La significativa ausencia de ese registro será al mismo tiempo razón de lo imposible, de lo que, aunque cada uno quiera, no se va a lograr? Yo creo que sí.

Pero volviendo a la no foto de Axel con Cristina: ¿qué motivos explican que ese encuentro no haya existido?

Repasemos lo que se oye en las aldeas:

- La visita afectaría la autoridad de él y lo instalaría por debajo de Cristina. Lo dejaría como un bendecido por ella y no como un líder que ya validó su lugar con autonomía.

- Se repetiría lo de Alberto, a quien bendijo y luego quiso condicionar, agravando el mal Gobierno del Frente de Todos. Acercarse es una trampa.

- Un acercamiento ahora lo empaparía de los aspectos negativos de Cristina. Lo haría retroceder a un lugar de kirchnerista o cristinista del que Axel quiere desprenderse para no heredar las manchas de esa identidad.

- Cristina es el pasado, lo viejo, y Axel es el futuro, las nuevas canciones. Nadie quiere volver a atrás, ni siquiera a lo bueno. Lo mejor está por venir.

- Axel no va a verla porque está enojado, porque Cristina le puso palos a la gestión provincial a través de Máximo y La Cámpora. Él solo cuestionará su condena, pero el vínculo está roto.

- Mejor que pase el tiempo. Cristina no tendrá otra alternativa que apoyar a Axel porque sus adherentes no aceptarán que lo haga perder frente a la derecha. Si ella no lo apoya, sus adherentes lo votarán igual.

- Es una demora estratégica. Axel va a ir cuando tenga más músculo y respaldo político, de manera que la foto no sea relevante ni condicione su futuro.

Las distintas excusas irritan al cristinismo o demuestran un cálculo excesivo, casi paranoico. Se trata de explicaciones que muestran un grado de especulación y pragmatismo difícil de exhibir como virtud en el peronismo transformador. Al punto que hasta los más axelistas se cuidan de decir en público lo que aseguran por abajo.

Los tiempos cambian y asumir como imprescindible que hay que hacer lo conveniente no parece un plan indigno frente a la derecha asfixiante. Lo importante es ganar, decimos todos. Cristina debería entender eso y dejarse de joder, agregan los cantantes novatos.

La cuestión, más allá de pruritos éticos que nos condicionan a algunos pero no a todos, es despejar dos incógnitas al menos:

¿Llegará Axel a ser Presidente sin Cristina?

¿Será mejor el país sin Cristina aportando ideas, proyectos y cuadros políticos al futuro gobierno?

Mis respuestas son "tal vez" y "seguro que no".

Y no porque solo me gusten las viejas canciones, lo que de hecho no me pasa. Si no porque ninguna nueva canción carece de influencia de las buenas anteriores, a las que tampoco hunden en el olvido por más buenas que sean las nuevas. Prescindir de la líder más transformadora y con más visión no parece un plan inteligente, ni para ganar ni para gobernar.

Ahora sí. Andá a visitar a Cristina, campeón. No seas ingrato.

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