Por: Fernando Alarcon
Tras meses de debate, finalmente el Senado de la provincia puso primera y comenzó su año legislativo. El puntapié inicial lo dio el senador del Movimiento Derecho al Futuro Germán Lago asumiendo la presidencia de la tan ansiada y disputada comisión de Legislación General.
Como se dijo, el Senado bonaerense no funcionaba producto de la interna entre el gobernador Axel Kicillof y Máximo Kirchner. Ambos bandos se disputan lugares de poder en la Legislatura, espacio que manejaban a cierto modo por completo el kirchnerismo y massismo.
Por supuesto, el gobernador y su equipo, desde la decisión de crear el MDF, plantó bandera para dar la batalla por esos lugares que ostentaban solo dos facciones del peronismo que integra Fuerza Patria.
El kicillofismo se tomó revancha. Así lo dejan entrever algunos de sus legisladores, que aún mastican bronca por la derrota en el debate por las autoridades de la cámara, que se las quedaron en gran mayoría el kirchnerismo y massismo.
Con todo, ya no habría lugar para planeos, o nuevos planteos por parte del bando K, que estiró la disputa hasta último momento. Empero, como se sabe, la rosca política en la provincia, y más en la Legislatura, “no termina hasta que termina”, dice un conocedor de estos mares.
Así las cosas, sin sillazos ni empujones ni mucho menos agravios, el Senado parecería que entró en modo trabajo con Germán Lago como presidente de la comisión de Legislación General, Marcelo Leguizamón como vice y Pedro Borgini como secretario; ahora lo único que se espera es que la vicegobernadora Verónica Magario abra nuevamente el palco de periodistas para los medios que cubren las noticias legislativas puedan hacer sus labores de manera amena.