Ayer por la tarde el gobernador Axel Kicillof asumió formalmente la conducción del Partido Justicialista bonaerense al presidir la primera reunión del Consejo provincial del espacio.
En la previa, una escasa militancia se apostó en la vereda de la calle 54 entre 7 y 8, sitio donde está la sede madre del PJ provincial, para recibir al mandatario provincial. Entre militantes peronistas de la ciudad más los del gremio UPCN, oficialistas de todos los gobiernos que han pasado por calle 6, había un joven con un gorro piluso de La Cámpora.
Por supuesto, además de la coqueta y bonita campera violeta de River Plate, el militante llamaba la atención por su piluso en medio de todo el kicillofismo. Fue, por supuesto, el comentario de todos en la previa.
El militante quería una foto con el gobernador. Solo eso. Paseó de punta a punta los 10 metros que la nomenclatura catastral municipal dice que tiene el frente del PJ.
Pasaban las horas, los dirigentes y el militante estaba ahí, esperando con su piluso puesto. La reunión del Consejo terminó pasadas las 18 horas, pero el gobernador estiró su estadía por dos horas más.
A las 20:04 la seguridad del gobernador comenzó a preparar el terreno de salida. Y el militante estaba ahí, esperando, cuando en un momento, un seguridad del mandatario provincial se acercó y le preguntó: “campeón, vos qué estás esperando?”. “Una foto con Axel”, le dijo con miedo el militante. La respuesta del hombre de Kicillof fue tajante: “si querés una foto con Axel, sacate ese gorro”.
El militante, que quería la foto con Axel Kicillof, aceptó quitarse el piluso, y obtuvo su foto, pero el apriete, existió.
Con todo, Axel Kicillof encabezó la primera reunión del Partido Justicialista bonaerense, y habría que ver si él, o los suyos, están bajando la línea para erradicar a La Cámpora del pejota.
