Por: Claudio Gómez
Si hay casta, que no se note dicen en los históricos dirigentes de la política bonaerense. Empero, no todos siguen esa regla. El caso más paradigmático fue el del jefe de Gabinete de la provincia, Carlos Bianco, que se negó a que le realizaran un control de alcoholemia en el bajo una infantil excusa.
El que habría hecho gala de su cargo, aplicando la casta al cien por ciento, sería el intendente de Salto, Ricardo Alessandro, quien habría sido denunciado por abuso de autoridad, beneficio a empresario local y maltrato a funcionarios municipales.
Sucede que, en las calles de la bonita ciudad de Salto, en las últimas horas, un “gran empresario” local habría atropellado a un transeúnte, y que, según comentaron los testigos, habría abandonado el lugar y regresado a la media hora con otro vehículo.
Al momento del regreso, el empresario les habría dicho a los agentes de Transito de la municipalidad y a la policía local, que había ido a buscar un abrigo. Tomanda como "rara" la respuesta, y cumpliendo con la legislación, los funcionarios municipales labraron el acta y retuvieron la licencia del reconocido empresario sáltense.
Tras ese episodio, cuentan que el dueño de una de las empresas más importantes del distrito habría ingresado al despacho del intendente Ricardo Alessandro con improperios y exigiendo que se le devuelva su licencia.
Sostienen en la comuna que Alessandro no solo habría devuelto el carnet al reconocido conductor sáltense sino que además habría echado de sus funciones al ahora ex Director de Tránsito, Daniel Coronel. El exfuncionario, dicen, atemorizado, habría señalado que por sus propias decisiones daba un paso al costado.
Pueblo chico infierno grande reza el dicho popular y en Salto quedó a la perfección, ya que habría sido el propio jefe comunal quien se habría presentado en la Dirección de Transito municipal para, dicen, increpar a Coronel y pedir su renuncia. “Cómo le vas a sacar la licencia a ese tipo, no ves que es dueño de una de las empresas más grandes del municipio”, le habría dicho Alessandro al otrora funcionario municipal.
Así las cosas, Ricardo Alessandro, que ya viene cosechando negativas en el distrito por la falta de seguridad, el aval del atropello del UTOI y GAD a los vecinos, más la escasa obra pública y la nula acción para terminar con el hediondo aroma que provienen del frigorífico de pollos y los feedlot, ahora habría sumado una nueva política.
