Por: Martina Vivas
De propuestas, esperanzas e ilusiones vive la política, pero también de broncas y enojos. En las últimas horas, en las bases del armado del polémico presidente del comité de contingencia de la UCR de Miguel Fernández se mostraron “sorprendidos” y “molestos” por el acercamiento de varios dirigentes al gobernador Axel Kicillof.
Es que la presentación del proyecto para crear una empresa estatal que produzca medicamentos, materias primas, vacunas y material médico por parte de Alejandra Lordén, más las charlas cotidianas y “cuasi amorosas” de algunos intendentes con el ladero de Axel Kicillof y el intercambio de ideas del propio gobernador con el ex intendente de Trenque Lauquen, enardecieron a los correligionarios que esperan “otra cosa” de sus dirigentes.
Plantearon desde los sectores cercanos a Fernández que, “si la posición del radicalismo es al lado del gobernador, no entendimos nada”. Explicaron también que “decíamos antes que algunos de nuestros dirigentes eran radicales K, por su afinidad con algunos representantes de La Cámpora, y ahora nosotros no solo que fuimos con los peronistas en 2025 y ahora seremos un apéndice de Kicillof”. Y agregaron: “Falta que nos conduzca Bianco y no nos deje siquiera chistar”.
Como se sabe, Miguel Fernández viene de una relación más que placentera con el mandamás bonaerense desde comienzos del 2025, cuando rompió con el senador nacional y líder radical, Maximiliano Abad.
Tanto es así que Fernández tenía la ilusión de ser ministro de “algo” pero no sucedió. Todas sus idas y venidas a la gobernación provincial fueron en vano.
Como se dijo, hay revuelta en la granja opositora al abadismo, y si las esperanzas de ganar la interna eran escasas, ahora se redujeron mucho más.