El sector de la seguridad de eventos masivos volvió a encender todas las alarmas ante la reaparición del “clan” Tobar, que presiona para quedarse con el control de la seguridad del Lollapalooza Argentina 2026, que se realizará entre el 13 y el 15 de marzo en el Hipódromo de San Isidro.
Miguel Tobar, expulsado de la UPSRA, impulsaría ahora un nuevo espacio sindical sin personería gremial ni habilitación ministerial en la provincia de Buenos Aires. Según fuentes del sector, Tobar envió un mensaje a sus allegados anunciando la creación de un “nuevo sindicato” para volver al ruedo y apuntó directamente al festival internacional.
La preocupación es mayúscula porque, según coinciden empresarios y dirigentes sindicales, Tobar y su nuevo socio Marcelo Greco utilizan “el modus operandi de siempre”: denuncias estruendosas, ruidos mediáticos, revuelo en redes y amenazas a empresarios. Los mismos métodos que Tobar ya aplicó el año pasado en los recitales de Los Piojos en La Plata.
“Los Tobar juegan al fleje y en oportunidades rozan la ilegalidad”, advierten en el ambiente, lo que generó inmediata tensión entre las productoras y empresarios responsables del Lollapalooza. Tobar advirtió que estarán presentes en el evento del 13 de marzo, lo que chocaría frontalmente con las empresas y sindicatos que sí cuentan con las habilitaciones correspondientes.
Fuentes internas del sector aseguran que Tobar ya habría cerrado acuerdos con actores del Ministerio de Trabajo bonaerense, especialmente, dicen, en la delegación regional de San Isidro. El objetivo sería claro: quedarse con las “cajas millonarias” que maneja la actividad, tal como intentó anteriormente en otros ámbitos gremiales como químicos, UPSRA y UOCRA La Plata.
Tras ser borrado de la UPSRA, Tobar y Greco volverían a la carga con un sello gremial sin sustento legal, lo que genera fuerte rechazo en el resto del espectro sindical. “Desprestigia la actividad y genera extorsión”, denuncian desde otros sectores.
El foco de atención está puesto ahora en las próximas semanas. Empresarios y organizadores del Lollapalooza 2026 miran con preocupación cómo se resuelve esta pulseada, mientras el clan Tobar movería sus fichas para intentar copar un evento de la magnitud del festival más importante del país.