Con un pie y medio afuera de la política local, y otro tanto en la provincial, el intendente de Chivilcoy Guillermo Britos volvió a juntarse con la vicepresidenta de la nación Victoria Villarruel y generó revuelo en el distrito.
Como se sabe, para casi todo el espectro de la política que no forma parte del armado liberatria, la polémica Villarruel “es el límite”. Defensora de la última dictadura cívico militar, negacionista y pro anti-derechos laborales y personales, la vice nacional busca juntar las sobras de las diferentes ofertas políticas que no comulgan con los grandes espacios para sus intenciones electorales del año que viene.
En ese marco, “Vicky” volvió a reunirse con ex el comisario de la bonaerense, y jefe comunal chivilcoyano, que está transitando sus últimos días al frente de la comuna.
Con la excusa de la conmemoración del Día del Veterano y de los Caídos en Malvinas la vicepresidenta fue a Chivilcoy a reunirse con Britos. Cuentan que el alcalde, sabiendo que no formará parte de los grandes frentes, y que tiene como experiencia la fallida alianza de SOMOS, buscaría recostarse en las faldas de Villarruel.
Apuntan desde el distrito que “Britos con este tipo de visitas y alianzas, lo único que hace es cavarse su propia tumba, significa quedar afuera de toda alianza electoral grande”. Y agregaron en forma de chicana: “igual es entendible, la garra no se olvida más”.
Así las cosas, Guillermo Britos, que si no se modifica la ley de reelecciones indefinidas, peregrinará por algunas oficinas implorando un lugar salible en las elecciones legislativas del 2027”.