Por: Claudio Gómez
En las últimas horas, inspectores laborales y de seguridad e higiene dependientes del ministerio de trabajo de la provincia denunciaron que fueron explotados laboralmente durante la temporada estival.
Explicaron los trabajadores que trabajaron y vivieron en condiciones paupérrimas de hacinamiento y exigencias en lugares invivibles con jornadas de trabajo que iban desde 12 o 13 horas continuas.
Remarcaron los inspectores que “el trabajó solo se basó en anotaciones perdidas, que sirven para el Excel, sin demasiados descubrimientos ni novedades. No se cumplió con ninguno de los objetivos planteados”.
Uno de los objetivos, contaron los inspectores, era inspeccionar lugares con más de dos trabajadores, número que sirve para “inflar” la estadística que la propia dependencia provincial quería demostrar.
Desde el ministerio dijeron que el ministro delegó las directivas a secretarios y subsecretarios. Estos eran los encargados de la logística y del proyecto de trabajo, y que ahora están siendo denunciados por abuso de autoridad.
Así las cosas, el gobierno de Axel Kicillof quedó en el ojo de la tormenta con los trabajadores estatales, que no solo no recuperan poder adquisitivo con las paritarias sino que además ahora sufren por las magras condiciones laborales.