El gobernador Axel Kicillof visitó este miércoles la ciudad e San Isidro para entregar patrulleros y equipamiento de seguridad para el distrito. Recibido por el jefe comunal Ramón Lanús, el mandatario provincial tuvo que resistir el embate del intendente opositor sobre uno de los temas más históricos, polémicos y criticables: el uso de celulares por parte de los presos en las cárceles.
La exigencia del alcalde se da en medio de una ola de hechos delictivos cometidos por bandas que siguen operando desde los establecimientos carcelarios, entre ellas la famosa Banda del Millón.
En ese marco, Lanús lanzó en pleno acto, y ante la mirada del gobernador y su ministro de Seguridad, Javier Alonso, que “no podemos tolerar que personas comprometidas en hechos de inseguridad y violencia sigan operando desde la cárcel”.
Y agregó: “Tenemos personas privadas de la libertad que siguen perpetrando delitos desde la cárcel. Lo sabemos, lo sabe el fiscal, y lo padecieron los vecinos de San Isidro en hechos de violencia muy graves”.
Vale recordar que el propio intendente de San Isidro realizó un pedido ante el fiscal de San Isidro Patricio Ferrari una denuncia al respecto y fue hasta la propia cárcel a demostrar su descontento.
Por supuesto, el gobernador solo atinó a escuchar la propuesta del jefe comunal y a tomar sus clásicos mates.
“Es una oportunidad para levantar esa bandera, adherir al reclamo del fiscal y pedir que no se permita que sigan utilizando celulares” cerró Ramón Lanús.