El ministro de Economía bonaerense, Pablo J. López, cuestionó con dureza el rumbo económico del gobierno de Javier Milei y aseguró que el cierre de la empresa FATE es apenas una muestra de un proceso más amplio de deterioro productivo. “El cierre de FATE no es un hecho aislado, la destrucción de empresas y empleos es la norma bajo este Gobierno nacional”, afirmó el funcionario, al analizar el impacto de las políticas económicas sobre el entramado industrial.
López sostuvo que los datos oficiales reflejan una retracción sostenida del sector privado desde el inicio de la actual gestión. “Desde su asunción, con datos a noviembre de2025, ya son casi 22.000 empresas menos en Argentina; 5.832 en la provincia de Buenos Aires, la más afectada del país por su peso industrial”, detalló. En ese sentido, remarcó que la provincia de Buenos Aires concentra buena parte del aparato productivo nacional, lo que la convierte en el territorio más golpeado por la caída de la actividad.
El ministro vinculó la situación con la contracción del consumo y la falta de estímulos a la producción. “Producción en caída y mercado interno debilitado derivan en cierres y suspensiones; miles de argentinos, de bonaerenses, que pierden su empleo. Es un modelo social y productivamente insostenible”, advirtió, al tiempo que alertó sobre las consecuencias sociales del actual esquema económico.
Frente a este escenario, López planteó una alternativa desde la administración bonaerense. “En la Provincia sabemos que hay otro camino: de desarrollo, federalismo e inclusión”, afirmó, en lo que se interpreta como un mensaje político que busca diferenciar la estrategia provincial de la nacional y posicionar a Buenos Aires como un modelo contrapuesto al rumbo adoptado por la Casa Rosada.