Las negociaciones por el presupuesto y leyes fiscales tanto en el ámbito del gobierno provincial como en los municipios siempre se consagran con acuerdos. Los oficialismos disponen y los opositores rechazan o practican modificaciones para lograr el mejor trabajo legislativo posible y el jefe comunal o gobernador lo pone en práctica.
Pero nada de eso ocurrió en el municipio de General Belgrano, donde su intendente, Osvaldo Di Nápoli no anduvo con vueltas y vetó algunos puntos del presupuesto municipal votado por el Concejo Deliberante.
Mediate un comunicado, Di Nápoli señaló que “he decidido vetar parcialmente las modificaciones impulsadas por el Partido Justicialista al presupuesto municipal, porque el populismo no puede ponerse por encima del funcionamiento del Estado”.
En esa línea, el alcalde de la Unión Cívica Radical explicó que “el presupuesto no es un escenario para gestos demagógicos ni para hacer politiquería barata: es la herramienta que garantiza sueldos, servicios, seguridad, el jardín maternal abierto y obras en marcha. Cuando se lo usa con irresponsabilidad, los perjudicados son los vecinos”.
Y agregó: “Quiero ser claro: la reducción de los gastos de representación del intendente no será vetada. Ese punto se acompaña. El problema no es el ahorro, el problema es el desorden y el uso político del presupuesto”.
Claro, los gastos de representación del intendente son sumas adicionales a su sueldo, destinadas a cubrir costos inherentes a su función pública (como viajes, comidas, eventos), que no requieren rendición de cuentas detallada.
El mandamás de Belgrano apuntó también que “el veto será parcial y alcanzará únicamente a los artículos modificados sin respetar la ley, la técnica presupuestaria ni las normas contables, y también a intentos de inflar el presupuesto del Concejo Deliberante para cargos y militancia, una pésima señal en medio de una crisis económica que golpea a todos”, denunció.
Y agregó: “Gobernar no es mirar para otro lado ni firmar cualquier cosa para quedar bien. Gobernar es decir que no cuando el populismo pone en riesgo al municipio”.
En tanto, sostuvo el intendente radical que “las discusiones políticas se dan con ideas. Con el presupuesto, se exige responsabilidad”.
Y finalizó: “Este gobierno va a cuidar cada peso de los vecinos, va a defender la legalidad y va a garantizar que General Belgrano funcione, aunque eso incomode a quienes prefieren el ruido político antes que la gestión”.