Tras las declaraciones del gobernador bonaerense sobre la necesidad de dejar atrás la elección de candidatos “a dedo”, la senadora marplatense Fernanda Raverta salió al cruce y le recordó que su llegada a la Gobernación también estuvo vinculada con ese mecanismo. La dirigente de La Cámpora se sumó a los cuestionamientos de Emmanuel González Santalla y Facundo Tignanelli.
La interna del peronismo bonaerense volvió a quedar expuesta luego de que Axel Kicillof insistiera en que las candidaturas deben definirse sin imposiciones. Sus declaraciones generaron nuevas respuestas desde el kirchnerismo, que cuestionó el planteo y puso el foco en el origen de su propia candidatura a gobernador.
En ese escenario, Raverta utilizó sus redes sociales para responderle al mandatario provincial. “Axel: siempre resulta curioso escuchar renegar del ‘dedo’ a quienes fueron sus grandes beneficiarios. Cosas de la vida. Como también llaman la atención algunas valentías para desafiar a Cristina que aparecen justo ahora que está presa”, expresó.
La senadora también planteó que su espacio está dispuesto a competir en una interna partidaria, aunque dejó en claro su respaldo a Cristina Fernández de Kirchner. “Nosotros competiríamos encantados en una PASO contra cualquier compañero del campo popular. Y lo haríamos con Cristina, con la convicción de militar a una compañera que ya demostró que sabe mejorar la vida de nuestro pueblo y defender los intereses de la Argentina”, sostuvo.
En el mismo mensaje, Raverta apeló a la metáfora de la luna y el dedo para cuestionar lo que considera una discusión que pierde de vista los problemas centrales del país. “La luna es una Argentina libre, con los argentinos recuperando la vida que las políticas de Milei les están quitando. Y para construir esa Argentina necesitamos un peronismo a la altura de la historia: sin proscripciones y dejando que el pueblo elija”, agregó.
De esta manera, la dirigente marplatense se sumó a la serie de cuestionamientos que distintos referentes de La Cámpora vienen dirigiendo contra Kicillof, en un escenario de creciente tensión interna. Las diferencias sobre el liderazgo, la definición de candidaturas y la estrategia electoral comienzan a profundizarse mientras el peronismo busca construir una posición común frente al Gobierno de Javier Milei.