El Consejo de Química de la provincia de Buenos Aires advirtió sobre los riesgos ambientales y sanitarios del basural a cielo abierto de Miramar, en el partido de General Alvarado, que continúa funcionando pese a una orden judicial de cierre definitivo. La entidad que nuclea a los químicos bonaerenses reclamó medidas urgentes a la gestión del intendente peronista Sebastián Ianantuony para sanear los terrenos, prevenir la contaminación y proteger a la población local.
El pronunciamiento se conoció tras un informe del canal TN que expuso presuntos incumplimientos de la normativa ambiental y la existencia de otro vertedero clandestino en el barrio Las Flores, donde se habrían descargado residuos con camiones municipales.
“Los basurales a cielo abierto constituyen focos de contaminación que pueden comprometer gravemente la salud pública y el equilibrio ambiental”, advirtió la Mesa Directiva del Consejo.
La institución explicó que la descomposición de los residuos puede generar lixiviados capaces de contaminar el suelo y las fuentes de agua, además de liberar gases que afectan la calidad del aire. También alertó sobre la posible presencia de metales pesados y sustancias tóxicas.
Los químicos remarcaron que el cierre de un basural no debe limitarse a una medida formal, sino que requiere saneamiento, monitoreo y controles a largo plazo. En ese sentido, recordaron que la Resolución provincial 1143/02 establece obligaciones de mantenimiento y control de los rellenos sanitarios durante 30 años después de su cierre.
El Consejo también pidió prevenir la aparición de nuevos vertederos clandestinos e implementar sistemas adecuados de separación, tratamiento y disposición final de residuos. Además, recordó sus advertencias sobre el basural La Quema, en Luján, donde pericias habían detectado sustancias contaminantes en el agua, el suelo y el aire.