“Axel no es candidato a Presidente”, aseguró enfático a mediados de mayo el ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, intentando aplacar los rumores que ubican al gobernador en la carrera hacia la Casa Rosada. Sin embargo, los hechos suelen ser más elocuentes que las declaraciones públicas: el febril movimiento de los funcionarios bonaerenses no solo en territorio provincial, sino también fronteras afuera, muestra una realidad completamente distinta.
Si se diera por cierto el relato de Bianco respecto a que Kicillof no guarda aspiraciones presidenciales, surgen interrogantes inevitables dentro del tablero político: ¿por qué se generan tantas tensiones con el resto de las fuerzas que componen Fuerza Patria? ¿Y por qué el mandatario provincial sigue sin concretar una visita a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner?
Como se divisa en la práctica, los ministros de Kicillof ya salieron de recorrida y predican la palabra del mandamás provincial en otras jurisdicciones, una verdadera rareza para la gestión de alguien que teóricamente no tendría intenciones de disputar una candidatura presidencial.
Las “otras canciones” colisionan con un armado real. Botón de muestra son las declaraciones abiertas que realizan los principales ministros laderos del gobernador, que repiten al unísono que “es con todos” pero que en ese “todos” no está incluido el kirchnerismo.
En las últimas horas el gobernador Axel Kicillof se reunió con intendentes, presidentes comunales, legisladores, dirigentes sindicales, concejales y referentes del peronismo de Santa Fe para escuchar sus propuestas y conversar sobre la situación en nuestras provincias.
En ese marco, Andrés “Cuervo” Larroque apuntó que “seguimos construyendo la alternativa amplia y federal que le ponga fin a la pesadilla de Milei”.
Claro, muchos sostienen que hay demasiado movimiento para no ser candidato, entonces, por qué no se pronuncia directamente el gobernador Axel Kicillof, se preguntan en la interna.