“Nació mal de cuajo” remarcan en la legislatura bonaerense para expresarse sobre los proyectos de salud enviados a la casa de leyes por el gobernador Axel Kicillof, donde se busca conformar el Sistema Integrado de Salud de la Provincia de Buenos Aires (SIPBA) y el Centro de Industria Farmacéutica Bonaerense.
Los proyectos fueron aprobados hace unas semanas en la comisión de Salud y en la de Legislación General, y a partir de ahí, el paso al recinto, decían, era “un trámite”. Sin embargo, y cuando todo parecía que la sesión iba a ser este martes, las roscas internas, y algunas externas, hicieron estallar por el aire lo acordado. La polémica ronda en el que busca una nueva integración sanitaria en la provincia.
Según pudo saber PROVINCIA NOTICIAS, este martes hubo, de nuevo, otro cruce más que picante entre Verónica Magario, Sergio Berni y Malena Galmarini.
La matancera continúa sin hablarse con Berni. Malena actúa de puente. Pero después de tomar ese rol, dicen, Berni se enoja porque considera que lo “puentéan”. Y Malena, sin pelos en la lengua, cuestiona la pasividad del bloque.
En diálogo con este portal, Malena Galmarini, senadora del Frente Renovador en Fuerza Patria explicó que “nosotros el proyecto, así como está no lo vamos a votar porque nuestro mandato de representación tiene que ver con, primero con cuidar la gente y este proyecto termina de matar el sistema de salud municipal sobre el que hoy está montado el sistema de salud provincial, en gran parte de la provincia”.
Ante la postura de la dirigente renovadora, Magario acentuó y reconoció que “no estaba al tanto de los detalles de los proyectos”. Malena, fiel a su estilo frontal, le sugirió “prestale atención porque hay quilombo”.
Como se dijo, Berni puso el grito en el cielo. Planteó que él tiene un acuerdo con Cristina Fernández y de aprobarlo, así como está. Galmarini sostuvo que “sería ideal y fructifero que se llame a dos intendentes de cada sector, una mesa de legisladores y funcionarios de la provincia para unificar criterios”.
Los intendentes, varios, no sabían de qué se trataba, no lo habían leído, no estaban enterados que modificaba cierta autonomía municipal. Entonces, plantean algunas voces en la cámara de Senadores, que “se negoció sin acuerdo general y sin consultas a los que conocen el sistema de verdad, que son nada más y nada menos que los intendentes”.
Un dato para nada menor es que toda esta historia fue a través de mensajes de Whatsapp, nada zoom y mucho menos reuniones presenciales porque, como se dijo, no se hablan entre sí.
Con la postura renovadora de no acompañar, así como está los proyectos de salud integrado, Berni dijo que, si se modificaba, su “mano” no estaba. Claro, Magario y Galmarini tienen pensado incluirles modificaciones, y para eso evalúan dos opciones, la comisión de Presupuesto o en el mismo recinto.
La idea de Galmarini se sustenta en que, si hubiese cambios, tal vez otros bloques podrían sumarse por la positiva. Magario le trasladó la iniciativa renovadora al gobernador Axel Kicillof y el mandamás provincial habría dado el visto bueno para una revisión final.
A todo esto, Berni volvió a marcar firme su postura y tiró sobre la mesa todo el trabajo de consenso que se logró en las comisiones de Salud y Legislación General. Y no solo eso, dejó entreabierta la posibilidad de ruptura de bloque. “Si esto sigue así, a mí me dejan de joder. Me acomodo con mi partido en mi ciudad, me voy de concejal y listo. Yo no ando con medias tintas” habría dicho el ex secretario de Seguridad de la nación en la era K.
Una de las posturas de Magario y de otros legisladores es que consideran que “hay varios senadores, y diputados, que como no tienen territorio, no tienen que responderle a nadie, entonces juegan libres, hacen lo que quieren y no es así”.
Pero como todo tiene que ver con todo, antes de la sesión de este martes en Diputados, hubo una charla entre “legis” del MDF, FR y La Cámpora con el titular de la bancada peronista, Facundo Tignanelli.
La mano derecha de Máximo Kirchner, dicen, “se desayunó con el problema”, y fiel a su estilo de consenso, cruzó llamados con sus pares del Senado. En síntesis, ahora el proyecto de integración del sistema de salud se debate en paralelo en ambas cámaras.
“Vamos a trabajar para tener un mejor sistema de salud, no uno peor o uno donde pasan las competencias a los municipios y la provincia se queda con el recurso” dijo Malena Galmarini. Y acentuó: “yo el compromiso que tengo es con los vecinos, con los bonaerenses; y el proyecto, así como está se les van a caer encima a los municipios, a los intendentes y después quién sostiene en medio del caos”.
Con todo, desde las huestes de Sergio Berni dicen que “todo podría confluir en la ruptura del bloque. Ahora, si se rompe, hay que rediscutir autoridades de cámara, de comisiones, de secretarias, de todo, porque una cosa es aceptar cargos en un bloque de 24 y otro muy distinto es cuando podés ser solo tres”.
Galmarini, afirmó su posición y sostuvo que “si el proyecto que envía el Poder Ejecutivo no se corresponde con lo que los intendentes creen, como yo no le debo nada a nadie, ni me debe nada a nadie, voy a hacer lo que mi conciencia me diga. No soy ni de los machirulos ni de “la sin chistar”.
Así las cosas, ahora el proyecto tendría nuevas modificaciones que podrían darse en la comisión de Presupuesto o bien en el recinto la semana próxima, tiempo en el que se llamaría a sesión.