La crisis industrial vuelve a golpear con fuerza al norte del conurbano bonaerense. La firma de origen alemán Kromberg & Schubert confirmó el cese definitivo de sus operaciones en el Parque Industrial de Pilar para finales de año, una medida drástica que dejará sin empleo a más de 200 trabajadores de la región.
La determinación está directamente vinculada a los cambios de esquema productivo de Volkswagen para la fabricación de la nueva versión de la camioneta Amarok. La compañía alemana, radicada en el país desde 2009 y emplazada sobre la calle 24 del predio fabril pilarense, provee de manera casi exclusiva los sistemas eléctricos y mazos de cables para el icónico modelo de la automotriz.
El trasfondo del conflicto obedece a un giro estratégico de Volkswagen en su planta de General Pacheco, donde continuará con el ensamblaje de la pick-up pero incrementará sensiblemente la importación de insumos desde China, reduciendo drásticamente la participación de autopartistas nacionales. Según reportes del sector, de los cerca de 60 proveedores locales que abastecían a la generación actual, apenas 16 mantendrán sus contratos para la etapa que se avecina.
Tanto referentes gremiales como fuentes del Parque Industrial ratificaron que la dirección de la empresa ya hizo oficial la notificación sobre el cierre a todo su personal. El escenario impacta además de forma en cadena en otros puntos de la zona norte: la autopartista Irauto —del grupo Antolin, radicada en Benavídez— adoptó una determinación similar con la desvinculación de unos 80 dependientes.
El intempestivo repliegue de Kromberg & Schubert profundiza la preocupación social y económica en el distrito, sumándose a los recientes reclamos e incertidumbres laborales acontecidos en otras grandes firmas del parque como ILVA y Granja Tres Arroyos.