El histórico dirigente radical de la provincia de Buenos Aires e intendente de Tandil Miguel Lunghi analizó la situación económica, social y de las municipalidades en el contexto de la gestión de Javier Milei. También expresó su postura en cuanto a las obras por parte del gobierno de Axel Kicillof y manifestó su análisis sobre la realidad de la UCR.
¿Cómo está llevando la gestión municipal en este marco de freno de recursos por parte de Nación y de la Provincia?
Para los municipios hoy la situación es crítica. Al corte total de recursos que nos llegan por parte de la Nación, la baja de la coparticipación y las demoras en las transferencias de recursos de provincia, se le suma un contexto económico familiar muy complejo que incide directamente en el pago de las tasas municipales, con más de 15 puntos de caída con su promedio histórico de recaudación.
Frente a esta situación los gobiernos municipales tenemos que ser más estrategas que nunca para sostener los servicios públicos, la salud, la educación, y hacer dentro de nuestras posibilidades obra pública para no retrasar el progreso de la ciudad.
¿Qué le reclama la gente y hasta dónde puede responder usted?
Hoy ha crecido enormemente la demanda social en alimentos, alquileres, acompañamientos en el pago de la luz y el gas, y otras necesidades sumamente prioritarias para vivir.
Por otro lado, en una ciudad en plena expansión cómo Tandil, con un crecimiento de más del 20% intercenso (2010 – 2022), siempre la obra pública es una demanda de la comunidad. Pavimento, cordón cuenta, viviendas, más infraestructura sanitaria, etc.
Lo cierto es que las grandes obras públicas históricamente las han llevado adelante los gobiernos Nacionales o Provinciales, porque presupuestariamente es imposible para los Municipios. Hablo de plantas cloacales, obras hídricas, planes de viviendas.
Las municipalidades es imposible que afronten este tipo de obras
No existe presupuesto municipal que pueda afrontar obras superiores a los 10 millones de dólares y la decisión del gobierno Nacional en este momento es frenar a cero la obra pública, entonces si esta situación se extiende en el tiempo vamos a tener que comenzar a tomar decisiones más drásticas con respecto al crecimiento de la ciudad porque la infraestructura no va a poder acompañar ese crecimiento sin acompañamiento de los otros niveles del Estado, o la posibilidad al menos de tomar crédito con verdadera autonomía municipal.
Y dónde hemos visto también un gran crecimiento en la demanda es en la Salud pública. La coyuntura económica ha generado un desplazamiento desde los efectores privados a los públicos muy evidente. Hoy en el Sistema de Salud Público de Tandil estamos atendiendo más de 400.000 consultas anuales. Eso implica más médicos, más insumos, más medicamentos…
¿Cómo está viendo a la UCR y qué espera para el año que viene?
La UCR es un partido con más de cien años de historia que se han construido sobre los valores que yo creo son indispensables para la vida pública y política, como es el respeto por las instituciones, la democracia, la libertad, la austeridad, la defensa de la educación pública, la honestidad, y tantos otros que son un manual de buenas prácticas para cualquier dirigente.
Es cierto que atravesamos años difíciles a nivel institucional, pero hay muchos ejemplos de gestiones locales y provinciales donde el radicalismo gobierna bien y la gente lo sigue eligiendo.
Esa considero que es la fuerza real del partido, la del territorio, la de la gestión, la de los intendentes que rinden cuentas a la comunidad todos los días.
¿Y eso se puede traducir en unidad?
Lo que hay que hacer es lograr es justamente eso, una unidad real dentro del partido. Potenciar las buenas experiencias de gestión, exportar ese modelo de gobierno hacia el resto del país y empezar a reconstruirnos desde nuestras bases todos juntos. Si los dirigentes van a tomar decisiones en nombre de la UCR pero pensando en un beneficio personal seguiremos dividiéndonos y perdiendo identidad.
Se habla de “morir con las botas puestas”: ¿la UCR debe hacer alianza con LLA o ir con la Lista 3?
Lista 3. Como radical de cuna y tumba esa va a ser mi postura siempre. Es la postura que defendí en Gualeguaychú, y es la que voy a seguir defendiendo cada vez que tenga la oportunidad de hacerlo.
Como te dije en la respuesta anterior, tenemos sobradas muestras de buenas gestiones. El radicalismo es un partido vivo en las provincias. Tenemos que lograr abandonar las grietas internas y construir una propuesta que nos defina, que sea coherente con nuestros ideales, que presente un plan económico, qué diga abiertamente qué quiere para la Argentina y cómo lo va a hacer.
¿Qué ves para las elecciones que vienen?
Seguramente no nos vaya bien en las próximas elecciones, quizás en las que siguen tampoco. Pero cada día vamos a estar más fuertes, vamos a saber quiénes somos, y le vamos a dejar a los jóvenes, que son la verdadera fuerza del radicalismo, un partido de pie y con dignidad.