La Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA) propuso al gobernador Axel Kicillof la eliminación del impuesto a los Ingresos Brutos a las pymes a través de una propuesta tributaria para aliviar a la industria bonaerense con impacto fiscal neutro.
Sostienen los industriales bonaerenses que la actividad industrial en territorio provincial enfrenta una carga tributaria sensiblemente superior a la de distritos vecinos. Actualmente, las manufacturas radicadas en la provincia aportan en concepto de Impuesto a los Ingresos Brutos un promedio del 4,7% de su valor agregado, una cifra que contrasta de manera directa con las alícuotas vigentes en Santa Fe (3,6%) y Córdoba (3,5%).
El proyecto contempla un impacto neto de cero por ciento sobre la recaudación de Ingresos Brutos durante sus primeros tres años de aplicación, garantizando la sustentabilidad de los ingresos públicos de la provincia.
Agregaron desde la UIPBA que el plan trazado para el primer año contempla la reinstauración de la exención impositiva total a micro y pequeñas industrias con una facturación de hasta 3.200 millones de pesos, tomando como referencia los parámetros oficiales del sector.
Remarcaron los industriales que para asegurar que la reforma no resulte en un déficit fiscal para la administración pública, el esquema compensatorio prevé financiar el alivio pyme mediante la ampliación del padrón de agentes de retención y percepción, la revisión estratégica de los tramos correspondientes al sector comercial y la instrumentación del programa de formalización ARBA más Industria, logrando así un equilibrio perfecto en las cuentas del Estado.
Como se dijo, desde el Ejecutivo bonaerense le pusieron un freno a las ilusiones de los industriales. En un encuentro de trabajo organizado por la Unión Industrial Argentina (UIA), el director ejecutivo de la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA), Cristian Girard señaló que existe un amplio consenso sobre la necesidad de “eliminar impuestos distorsivos”, incrementar el peso de los impuestos directos y reducir el de los indirectos. Sin embargo, advirtió que una transformación de esas características debe realizarse atendiendo al contexto económico: “Lo primero que debemos tener en claro es que primero hay que crecer y, una vez que estemos creciendo, con un crecimiento consolidado, entrar en estas discusiones”.
En tanto. representantes del análisis presupuestario de la Legislatura bonaerense sostienen que cualquier quita generalizada resulta fiscalmente inviable en este contexto de restricciones.
El Impuesto a los Ingresos Brutos, es un pilar fundamental para las arcas provinciales ya que representa casi el 80% de la recaudación propia de la Agencia de Recaudación de Buenos Aires (ARBA). Dado que las PYMES concentran la mayor parte del entramado productivo bonaerense, recortar la alícuota a este sector implicaría una pérdida masiva de ingresos que las cuentas públicas no están en condiciones de absorber.
Consideran que esa premisa propuesta por la UIPBA carece de sustento científico y remarcan que una promesa de cobro futuro no garantiza el equilibrio presupuestario de la gestión provincial.
Y agregaron: el problema central es la caída de la actividad económica y el dumping chino, agravados por la política de Javier Milei, no los Ingresos Brutos.
Para finalizar, remarcaron: La provincia no puede perder recursos, y una reducción general, especialmente para pymes, sería fiscalmente inviable”.