A medida que se acerca el calendario electoral, la oposición en la provincia de Buenos Aires empieza a mover sus fichas. Con el objetivo principal de arrebatarle la Gobernación al peronismo, desde el PRO, La Libertad Avanza (LLA) y la Unión Cívica Radical (UCR) multiplican los contactos para darle forma a una gran alianza estratégica.
Desde las huestes del PRO confirman que los puentes con el radicalismo provincial están más que activos. "Hay conversación frecuente con el sector de Maxi [Abad]. Karina Banfi forma parte del interbloque en Diputados, por lo que es un tema recurrente", explicaron fuentes del espacio amarillo a este medio.
Respecto a las demoras o cautelas a la hora de sellar un acuerdo formal, sostienen que en la UCR "están para ir en algo amplio, pero es una discusión que tienen que dar hacia adentro; no pueden dar esa definición con tanta anticipación". En ese sentido, comparan los tiempos políticos: "El PRO tampoco podía dar esa definición a esta altura en 2024. Hoy, con la experiencia acumulada de 2025, es natural que vayamos juntos".
Por su parte, desde las filas libertarias no ocultan sus ambiciones territoriales en el principal distrito del país. "Nosotros trabajamos todos los días para ganar la provincia de Buenos Aires", aseveran con contundencia.
Para los armadores de LLA, la clave del éxito radica en la amplitud: "La Provincia se va a ganar, seguramente, haciendo un acuerdo con el PRO, con partidos vecinalistas y con el sector del radicalismo que tenga ganas de acompañarnos. De esa manera va a llegar un gran frente electoral", pronostican.
En tanto, la UCR bonaerense tiene previsto convocar a su Convención Provincial en marzo del año que viene para ratificar la alianza. Los números internos muestran un contundente respaldo: de la totalidad de los convencionales, solo el 10% se opone a una posible fusión con el PRO y La Libertad Avanza.
Sin embargo, el acompañamiento radical no será a libro cerrado. El correligionarismo bonaerense ya prepara un exigente pliego de pedidos que pondrá sobre la mesa de negociación. Por un lado, pretenden encabezar la lista en alrededor de 50 municipios, priorizando los distritos donde hoy ya gobiernan y aquellos donde consideran que hay chances concretas de ganar.
Por otro, exigirán lugares con altas probabilidades de ingresar ("salibles"), fundamentalmente en las secciones del interior provincial.
Y sumarán, en la Primera Sección Electoral, pedidos de espacios de representación teniendo en cuenta el armado de Gustavo Posse, mientras que en la Tercera Sección centrarán sus reclamos en las concejalías.
"El radicalismo puede aportar entre 7 y 10 puntos, números importantes para las aspiraciones de Diego Santilli" confió un correligionario a este portal.
Entre los dirigentes radicales saben que el escenario ideal para contener a sus bases es llevar a Diego Santilli como candidato a gobernador. Según analizan en el comité provincial, una candidatura encabezada por un "libertario puro" pondría en duda el apoyo de las bases que impulsan esta nueva versión de Juntos por el Cambio.
Con este tablero en marcha, el arco opositor bonaerense despliega sus cartas, busca contener a todas las tribus y se prepara para dar la batalla electoral en la provincia de Buenos Aires.