En las últimas horas el intendente de Morón Lucas Ghi avanzó con la motosierra al mejor estilo Javier Milei en sus primeros meses de gobierno. El alcalde ex peronista, ahora ligado a ala centro derecha inició una caza de brujas y comenzó a jubilar “de prepo” a trabajadores que llevaban en la municipalidad más 30 con prestación de labores.
Desde el Sindicato de Trabajadores Municipales instaron al jefe comunal integrante del Movimiento Derecho al Futuro que “suspenda” las jubilaciones compulsivas. Según precisaron desde la representación gremial, son más de 170 los telegramas que envió la gestión municipal.
Una de las que cayó en la volteada de Lucas Ghi fue la presidenta del Consejo Escolar, Mable Mesa, de origen sabbatellista, según algunos en el distrito, “eso influyó para que la den de baja”.
Mientras ejercía como titular del Consejo Escolar sin percibir la dieta correspondiente, Mesa se desempeñaba en el Ejecutivo municipal asesorando en Infraestructura Educativa, donde supervisaba la asignación de los recursos provinciales para las escuelas locales.
El conflicto con Ghi se intensificó debido a sus constantes exigencias para que el Fondo Educativo se destinara prioritariamente a la infraestructura escolar de Morón. Sus cuestionamientos sobre el destino de estos fondos habrían sido el detonante para que el intendente maniobrara su remoción del cargo municipal.
En ese marco, Mabel Mesa explicó en sus redes sociales que “aviso a la comunidad educativa: el consejo escolar no puede responder a reclamos de infraestructura ni de cooperadoras, ni a contratistas y proveedores porque las personas de esas áreas fueron sacadas por orden del intendente Lucas Ghi y mandadas a otras áreas del municipio tales como monitoreo o ingresos públicos sabiendo que el Consejo Escolar de Morón se queda sin respuesta a las escuelas”.
Asimismo, explicó la ahora exfuncionaria que “sin tiempo para hacer un traspaso ni aviso previo, y no contando el CEM con personal para reemplazar, este desmantelamiento solo deja en evidencia la importancia que nuestro intendente le da a la escuela pública”.
Y agregó: “Todos los consejos escolares tienen en su administración empleados municipales, ya que reciben un fondo educativo que en Morón fue de $ 6.700.000.000 en 2025. Lamentamos esta situación que no hace otra cosa que llevar más intranquilidad a nuestras escuelas”.
En tanto, el peronismo de Morón salió al cruce de la decisión de Lucas Ghi y remarcaron que “la decisión de jubilar de facto a trabajadores es un acto profundamente cruel e insensible. Despedir personas sin respetar el debido procedimiento administrativo, y en este contexto de crisis económica, expone la falta de humanidad de una gestión que prefiere dejar familias en la calle antes que cuidar a sus empleados y a los servicios que recibe el vecino”.
Con todo, explicaron que el municipio “está sin plata” y recorta principalmente en áreas como cultura, género y minoridad, mientras prioriza seguridad y obras, aunque tampoco puede avanzar mucho porque está endeudado”.
Así las cosas, Lucas Ghi, al mejor estilo Milei, pasó la motosierra sin importarle que deja áreas municipales vacías y que no podrán darles respuestas a los vecinos de Morón.