La inseguridad continúa siendo una de las principales preocupaciones en Esteban Echeverría y en las últimas horas sumó un nuevo episodio en Monte Grande que volvió a encender la alarma entre vecinos y comerciantes.
El hecho ocurrió en una panadería, donde un delincuente actuó con engaño para concretar el robo. Según se reconstruyó, el hombre ingresó al local simulando ser cliente y comenzó a realizar preguntas sobre los precios para distraer a las empleadas. En ese contexto, aprovechó un descuido, cruzó detrás del mostrador y, mediante amenazas, obligó a las trabajadoras a dirigirse a la trastienda.
Una vez allí, exigió que le entregaran el dinero de la recaudación. Tras hacerse con el efectivo, escapó rápidamente sin ser detenido.
El episodio no es aislado. En las últimas semanas, el reclamo por mayor seguridad volvió a cobrar fuerza, especialmente en Monte Grande, donde comerciantes advierten un incremento de los delitos incluso a plena luz del día y en zonas céntricas.
Ezequiel Barquín, referente de Comerciantes Unidos, expresó su preocupación y remarcó que el problema excede la respuesta policial posterior a los hechos. “Vemos predisposición de las autoridades, pero falta un plan real de prevención. No alcanza con actuar cuando el delito ya ocurrió”, sostuvo días atrás.
Según explicó, tras una reunión en el Centro de Monitoreo con autoridades policiales y funcionarios del área de Seguridad municipal, quedó en evidencia una preocupación compartida, aunque todavía sin medidas concretas que lleven tranquilidad a los vecinos.
“Los comerciantes estamos muy atentos y en contacto constante. Si pasa algo, ya estamos todos informados para contenernos. Realmente, quizás llegamos nosotros mil veces más rápido que la policía”, afirmó.
Las declaraciones reflejan una sensación cada vez más extendida en el distrito: el temor no solo al delito, sino también a las consecuencias de denunciar. En ese marco, vecinos y comerciantes volvieron a reclamarle respuestas al intendente Fernando Gray, a quien le exigen mayor presencia policial y un esquema de prevención efectivo.
Si bien desde el Municipio destacan inversiones en monitoreo y tecnología, para gran parte de la comunidad los resultados aún no se traducen en mayor seguridad en las calles, en un contexto donde la preocupación sigue en aumento.