El exintendente de Dolores, Camilo Etchevarren, volvió a aparecer en un acto del PRO realizado en Vicente López, aunque lejos del protagonismo de otros tiempos. Sin foto central con Mauricio Macri ni lugar destacado en la actividad, el dirigente dolorense participó como uno más dentro del amplio grupo de dirigentes opositores sin estructura territorial propia, los llamados “sin tierra” de la política bonaerense.
Después de 16 años al frente del Municipio, Etchevarren atraviesa uno de los momentos más complejos de su carrera política. En 2025 sufrió una contundente derrota electoral por más de 6.500 votos y, desde entonces, acumuló denuncias por presuntas irregularidades vinculadas a su gestión.
Tras quedarse sin el control político de Dolores, inició una etapa de constantes reacomodamientos: primero compitió por Somos Buenos Aires, acercándose al radicalismo y más tarde intentó en reiteradas ocasiones sumarse a La Libertad Avanza. Sin embargo, nunca logró ser aceptado dentro del armado libertario local, donde distintos referentes resistieron públicamente su incorporación.
Con buena parte de los dirigentes que lo acompañaron durante años hoy alejados de su espacio, Etchevarren terminó regresando al PRO.
En Dolores, la imagen del exintendente en Vicente López fue interpretada como una nueva señal de supervivencia política en medio de un escenario de creciente aislamiento y pérdida de volumen propio.
En la actividad estuvo acompañado por la concejal Laura Clavero y el exconcejal Ignacio Goicoechea.