Legislatura a principios de diciembre del año pasado aprobó el endeudamiento solicitado por el gobernador Axel Kicillof. La ley autoriza la toma de deuda por un total de USD 3.685 millones con la inclusión del financiamiento para un "Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal" (FEFIM) para los municipios.
El FEFIM contemplado por ley sostiene que el 70% del fondo se destina a los 135 municipios de Buenos Aires, mientras que el 30% se maneja a través de una bicameral y tres ministerios específicos. Sin embargo, se han creado tres programas con usos limitados, lo que altera el acuerdo original.
Explicaron a PROVINCIA NOTICIAS desde la casa de leyes que “la idea era, hay un 70 por ciento del fondo, que el fondo surge de la deuda del 8% que va tomando el gobernador. Ese 70% por va por goteo a los 135 municipios de la provincia de Buenos Aires. El otro 30 por ciento quedaba para que se maneje a través de la bicameral con los ministerios, o sea, para que ingresen por la bicameral que amamos nosotros, y que ingresen por los ministerios de Transporte, de Infraestructura y Cultura, pero nos cambiaron las reglas de juego”.
Por supuesto, estos tres ministerios no fueron al azar. En ellos están representados el propio gobernador con Gabriel Katopodis en Infraestructura, Sergio Massa, con Martín Marinucci en Transporte, y Máximo Kirchner con Florencia Saintout en el Instituto Cultural.
La letra chica de la legislación sostenía que los intendentes debían adherir a uno de los tres ministerios, con libre disponibilidad de gasto y uso. No obstante, ahora Kicillof creó los programas de Mejoramiento de la Infraestructura Municipal, Cultura y Territorio y Transporte y Acceso Territorial, y que esos programas ahora tienen que ser específicos y con control del Tribunal de Cuentas de la provincia.
Sobre estas decisiones del gobernador y de su equipo más cercano, desde la Legislatura provincial están “recalientes” porque “evidentemente, nos cambiaron las reglas en el acuerdo que habíamos hecho, cuando a Kicillof lo representó Cascallares y Katopolis en la reunión que se dio el día de la aprobación del endeudamiento, cuando se dispuso que habría una comisión bicameral que recepcione los proyectos y gire a los ministerios”.
La aversión, como se dijo, surge porque con la reglamentación que saca Kicillof el 6 del corriente mes, le quita el poder a la Bicameral que se había creado. Esa Bicameral estaba compuesta por 7 diputados y 5 senadores y tenía varias atribuciones, entre ellas requerir presencia de los ministros, pedir informes sobre la ejecución presupuestaria para ver cómo evoluciona, es decir, “en qué andan los intendentes y el ministerio elegido”.
Por supuesto, esto es política. Rosca interna del peronismo, pero también en la oposición. Esta bicameral que por ahora pierde poder, creaba un ámbito de debate del Poder Legislativo con los intendentes. Entonces, al crear Kicillof por decreto los programas, y que los jefes comunales adhieran directamente, priva de “rosca” a los legisladores con los jefes comunales.
Con esto, consideran en la casa de leyes que “la bicameral queda pintada al óleo, y no es un problema del peronismo, es un problema de la oposición también, porque cualquier intendente peronista va y se sienta con el ministro que elija y arregla, en cambio el opositor debe, no solo pedir audiencia, sino que casi someterse para conseguir algo”, advirtieron.
Según comentaron en la Legislatura, el plazo de presentación de proyectos que vence mañana 10 de abril con la transferencia de la primera cuota a fin de mes corriente, y Economía necesita saber cuántos distritos se anotan para poder girarles por CUD, eso por el 70%.
Como se dijo, todos están “recalientes” y hasta lanzaron “son unos forros, esperaron llegar al límite”.