Ley de Paridad: la libre interpretación que hizo el Frente Renovador

Tremenda trifulca se generó en la cámara de diputados en la última sesión ordinaria del año, donde además de darle el visto bueno a proyectos de declaración y beneplásito, debía aprobar varios reemplazos.

La primer contienda la generó el peronismo, que como no pueden con su genio, no lograban ponerse de acuerdo con el diputado a asumir. El sector K quería que asuma Hernán Escuedero y los intendentes del conurbano, Cristina Villotta en reemplazo del fallecido legislador Juan Carlos Haljan. La ley le dio la razón a los popes conurbaneros y la representante de Almirante Brown resultó electa.

Ahora, donde hubo un “gris” fue en el Frente Renovador. Los impulsores de la famosa Ley de Paridad hicieron una libre interpretación de la legislación.

¿Qué sucedió? Blanca Cantero, diputada elegida en 2017 ganó las elecciones a intendente en Presidente Perón en los últimos comicios, por lo que debía renunciar o pedir licencia para asumir el cargo Ejecutivo.

Si pedía licencia, y se cumplía a rajatabla la ley, la que debía asumir su escaño era María Ángela La Rosa, representante de Margarita Stolbizer en 2017, cuando el GEN tenía alianza con el FR.

Según el artículo 122°, Texto de la Ley 11.024, dice que “en las elecciones para la renovación de los Cuerpos Colegiados, los candidatos que no resulten electos, son los suplentes natos en primer término de los que lo hayan sido en su misma lista. El reemplazo de los que renuncien, sean destituidos o fallezcan, se hará automáticamente y siguiendo el orden de colocación en la respectiva lista de candidatos y los suplentes serán llamados una vez agotada la nómina de titulares. Los reemplazantes durarán en sus funciones el tiempo que les faltase a los titulares para cumplir el período ordinario”.

Pero Blanca Cantero, no renunció, no fue destituida y mucho menos falleció. Entonces, la postulante del GEN tendría que hacer asumido la banca. Empero, como se dijo, la “libre interpretación” de la la ley hizo que el lanusense Nicolás Russo, seguidor de Cantero en la nómina de 2017, jurara como diputado luego que su compañera tomara licencia.

El problema mayor era que si asumía La Rosa, ésta armaría un unibloque o, dicen algunos, se colaría en Juntos por el Cambio, gracias a la buenas migas entre la gobernadora saliente y la líder del GEN y el Frente de Todos quedaría con escaño menos. Aunque es cierto también, que nada dice la legislación de las “licencias”, porque la ley se cumple según interpretaciones.

Es preciso decir que María Eugenia Vidal también hizo la misma jugada, con los senadores de la Séptima sección, más precisamente con Dalton Jáuregui y Lucrecia Egger.

Así las cosas, los paladines de la ley de paridad, interpretaron a piacere la reglamentación, y seguramente, tras haber sellado algún acuerdo, como dicen en las películas, “aquí nadie vio nada”.

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