¿Dejan sus bancas? Los “pactos de sangre” que no se cumplirían a fin de año

En escasas oportunidades los acuerdos sanguíneos entre políticos se cumplen a rajatabla. Y más en la rosca de la provincia de Buenos Aires, donde la palabra, a veces, dura menos que un suspiro.

En los próximos días se vienen dos “batallas” que será para observar de cerca, donde el Frente de Todos y Juntos por el Cambio, son los protagonistas.

El primero de los casos lo tiene como estrella al intendente saliente de San Antonio de Areco y senador electo, Francisco Durañona. También está su ladero, o ex ladero, el diputado provincial Mariano Pinedo, y el intendente en retirada de Capitán Sarmiento, Oscar “Chiquito” Ostoich.

En la rosca que se dio en la Segunda sección el día de cierre de listas en el Instituto Patria, sitio en que se finiquitaron las listas seccionales del Frente de Todos, se firmó un polémico acuerdo entre Durañona, Ostoich y Pinedo. El primero iba de cabeza de lista de senadores con la que tenía su lugar asegurado. El segundo dejaba a su esposa como candidata en el pago chico, y el tercero se la jugaba en la interna de Todos, cuestión que si ganaba bárbaro, y si perdía continuaba en la cámara baja. Las cuentas cerraban perfecto para Paco pero no para “Chiquito”, que propuso el pacto de sangre. Él, y todos los intendentes peronistas aceptaban y apoyarían la senaduría y por consecuencia la lista del Frente de Todos solo si Pinedo renunciaba a su banca. Claro, Ostoich era el suplente del camarada de Durañona, y de esa forma se aseguraba dos años en la legislatura.

Apremiados, los arequeros aceptaron y todos contentos. El 22 de Junio Pinedo presentó su renuncia y el sarmientense mitigó su baja del puesto uno de senadores.

Sin embargo, y como se sabe en la política bonaerense, que en algunas oportunidades lo que se escribe con la mano se borra con el codo; los arequeros vienen jugando una ficha más que importante para quedarse, ambos, en la legislatura. Dicen que la última palabra la tiene Máximo Kirchner. Que no estaría confirmada la renuncia de Pinedo. En tanto, en Capitán Sarmineto, cuentan también, que Ostoich y sus 2 metros de altura y sus más de 100 kilogramos, están a la espera de la sesión de la semana que viene, tiempo en que tendría que asumir la banca por Pinedo.

“Yo voy a asumir. Es un acuerdo que firmamos no solo en un papel sino que además por la palabra”, afirmó el intendente saliente de Capitán Sarmiento. Como se dijo, esta contienda será para alquilar un palco en el recinto.

La otra historia, la de Juntos por el Cambio, la protagonizan el intendente de Azul, Hernán Bertellys, el Secretario de Gobierno azuleño Alejandro Vieyra junto con su esposa Lucrecia Egger y el senador provincial, Dalton Jáuregui.

Lista de senadores de Cambiemos de la Séptima sección, año 2017 se repartió de la siguiente manera: El primer lugar fue para el entonces intendente radical de General Alvear, Alejandro Cellillo, el dos fue para la representante de Elisa Carrió en 25 de Mayo, Carolina Tironi y el tercero para el Secretario de Gobierno de Olavarría, el “amarillo” Dalton Jáuregui.

Pero la elección de Jáuregui tenía una condición. En el marco del pase de Bertellys a Cambiemos, el requisito era que al mandamás peronista tenían que otorgarle una banca. Vidal y el alcalde de Azul combinaron que Jáuregui estaría dos años en el senado y sería reemplazado por Egger, esposa de Vieyra, en 2020.

PROVINCIA NOTICIAS consultó sobre qué hará el olavarriense y respondieron que “aún no se sabe nada”, situación que entrega más incertidumbres que certezas.

Es cierto, Lucrecia Egger no cuenta con 2 metros de altura y más 100 kilos como “Chiquito” Ostoich, pero avisaron desde Azul, que los pactos se firman y se cumplen.

Así las cosas, se vienen días de rosca en la legislatura provincial, y como reza el dicho, será como para “alquilar balcones”.

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