La provincia blanqueó por qué no pudo pagar lo que los docentes pedían en 2018

Como era se preveía, la primera reunión paritaria entre el gobierno de María Eugenia Vidal y el Frente de Unidad Docente Bonaerense fracasó y se vislumbra que será más dura que la del año pasado.

Entre, reproches y pases de factura, ambas partes coincidieron en que las clases deben comenzar el 6 de marzo pero quieren llega a esa meta por caminos diferentes.

“El Estado ofrece lo que puede no lo que quiere” dijo el ministro de Economía de la provincia Hernán Lacunza tras la fallida reunión.

El funcionario amplió su postura señalando que “los recursos son públicos, de los contribuyentes que pagan sus impuestos, no de la gobernadora”.

De esa manera, Lacunza advirtió que “la propuesta que ofrecimos es concreta y estará atada a la inflación que indique el INDEC”.

En cuanto al reclamo que los maestros hacen sobre la pérdida de salario durante el 2018 a raíz de la devaluación, el titular de la cartera económica provincial sostuvo que “nosotros no especulamos y siempre vamos a pagar lo máximo que podemos, y como sabemos, el año pasado fue difícil para todos, y el gobierno no tenía los recursos para afrontar la cifra que los docentes solicitaban”.

Asimismo, Lacunza planteó que “nosotros entendemos el planteo pero no coincidimos en la magnitud, porque hubo ingresos que se les dio a los docentes de manera extras como presentismo y el bono, que fueron directo a sus bolsillos”.

Así las cosas, el gobierno de María Eugenia Vidal y el Frente de Unidad Docente terminaron la primera reunión paritaria como la empezaron: mal.

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